Moradores y trabajadores del sector La Gaviota, ubicado en la cooperativa Juan Montalvo, al norte de Guayaquil, hacen un llamado urgente a las autoridades municipales para que intervengan una de las principales vías de acceso a la zona. La calle 19, que conecta con la avenida Camilo Ponce Enríquez —cerca del Complejo Judicial de Florida Norte— presenta graves daños en su superficie, con baches profundos, agua estancada y lodo acumulado, lo que la convierte en un serio problema de movilidad y salud pública.
“Parece que estuviéramos entrando al campo”, comentan los habitantes, quienes día a día deben sortear charcos, huecos y lodo para llegar a sus hogares o centros de trabajo. Las recientes lluvias han agravado la situación, haciendo que los cráteres se llenen de agua y dificulten aún más el tránsito, tanto peatonal como vehicular.
Un problema que afecta a vecinos, estudiantes y empresas
El deterioro de esta vía no solo afecta a los residentes. Sobre este tramo dañado operan tres industrias locales y una garita perteneciente a una unidad educativa privada, lo que agrava la urgencia de una intervención. Con el próximo inicio del ciclo escolar en la región Costa, la comunidad teme por la seguridad de los estudiantes que deben transitar por esta calle a diario.
Los habitantes han manifestado que esta no es la primera vez que solicitan ayuda. “Ya hemos hecho pedidos, pero no hemos recibido respuesta”, aseguró uno de los moradores, quien pidió mantener el anonimato por temor a represalias. La falta de una solución permanente ha obligado a algunos conductores a desviar sus rutas, mientras que otros simplemente evitan la zona por completo.
Piden intervención antes del inicio de clases
Con el calendario escolar cada vez más cerca, las familias de La Gaviota están exigiendo a las autoridades locales que se realicen obras de reparación antes de que los estudiantes regresen a las aulas. Señalan que, en su estado actual, la calle representa un riesgo tanto por accidentes como por la posibilidad de enfermedades provocadas por el agua estancada y la proliferación de mosquitos.
Además, los comerciantes y dueños de negocios en el área también expresaron preocupación por el impacto que este deterioro tiene en su economía, ya que dificulta el acceso de clientes y proveedores.
¿Qué dicen las autoridades?
Hasta el momento, no se ha emitido una respuesta oficial por parte del Municipio de Guayaquil o de la Dirección de Obras Públicas. No obstante, los residentes insisten en que están dispuestos a organizarse para exigir que esta vez sí se priorice el arreglo de la calle 19, una arteria clave para la movilidad del sector.

