EE. UU. considera reducir aranceles a China del 145 % a entre 50 % y 65 %, según el Wall Street Journal

INTERNACIONAL

La administración estadounidense estaría analizando una significativa reducción en los aranceles impuestos a productos provenientes de China, con el objetivo de aliviar la presión económica sobre importadores y consumidores, y reducir las tensiones bilaterales. Según informes recientes, los aranceles actuales del 145 % podrían disminuir a un rango de entre 50 % y 65 %.

Estas deliberaciones coinciden con un intento del gobierno por restablecer canales de diálogo con Pekín en medio de una compleja relación comercial que ha sido marcada por años de tarifas elevadas, represalias mutuas y una creciente competencia tecnológica.

La Casa Blanca, aunque no ha emitido un comunicado oficial confirmando la reducción, considera que los aranceles existentes son insostenibles en el mediano plazo. Un alto funcionario de la administración comentó que se están explorando mecanismos que permitan mantener una política comercial firme sin afectar la economía interna de Estados Unidos.

Entre las alternativas que se manejan, destaca la posibilidad de aplicar aranceles diferenciados según el nivel de sensibilidad estratégica de los productos. Por ejemplo, aquellos bienes considerados no esenciales podrían enfrentar tarifas más bajas, mientras que los artículos relacionados con la seguridad nacional podrían seguir sujetos a impuestos más altos.

En paralelo, las autoridades chinas han manifestado su disposición a retomar conversaciones siempre que las medidas arancelarias sean revisadas. Sin embargo, las tensiones se mantienen también por temas ajenos al comercio, como la lucha contra el tráfico de fentanilo o el control tecnológico en sectores estratégicos.

En el ámbito económico, la reducción de aranceles podría tener un impacto inmediato en los mercados. Tras conocerse los primeros reportes, los principales índices bursátiles estadounidenses reflejaron un leve repunte, en especial en sectores vinculados a la manufactura y tecnología.

Analistas financieros y organismos internacionales como el FMI han advertido previamente que el mantenimiento de políticas proteccionistas severas podría frenar el crecimiento global, incrementar los costos de bienes de consumo y deteriorar las relaciones multilaterales.

El debate continúa abierto, pero todo apunta a que Washington busca ajustar su postura comercial hacia China, sin debilitar su posición geopolítica.

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