La ministra del Interior, Mónica Palencia, se encuentra en el centro de un juicio político que se desarrolla en la Asamblea Nacional, donde enfrenta acusaciones de «incumplimiento de funciones» en múltiples áreas, particularmente relacionadas con la seguridad y la política exterior del país. La bancada correísta, representada por los asambleístas Paola Cabezas y Leonardo Berrezueta, ha presentado dos solicitudes de juicio en su contra, una en abril y otra en julio de este año.
Paola Cabezas ha sido clara en sus acusaciones, indicando que Palencia falló en su deber al permitir la entrada de la Policía Nacional en la Embajada de México en Quito. Esto ocurrió durante la captura del exvicepresidente Jorge Glas, quien había buscado refugio en esa sede diplomática y posteriormente recibió asilo político. Actualmente, Glas se encuentra en la prisión de máxima seguridad La Roca, ubicada en Guayaquil.
Por su parte, Leonardo Berrezueta ha argumentado que la ministra no ha cumplido con sus responsabilidades, mencionando que el plan de seguridad conocido como «plan Fénix», propuesto por el presidente Daniel Noboa durante su campaña, no ha sido implementado adecuadamente. Además, ha señalado una supuesta falta de transparencia en la presentación de las estadísticas sobre homicidios en Ecuador, el escaso progreso en la captura de delincuentes fugados, como Adolfo Macías, conocido como Fito, y la ineficacia en la ejecución del presupuesto destinado a la seguridad.
Los casos de acusación han sido unificados en la Comisión de Fiscalización, donde se llevará a cabo el proceso de alegatos. Cabezas y Berrezueta contarán con dos horas para presentar sus argumentos, mientras que la ministra Palencia dispondrá de tres horas para su defensa. Posteriormente, ambas partes tendrán una hora para realizar réplicas, y el debate se abrirá para que otros legisladores puedan inscribirse y expresar sus opiniones sobre el caso.
