Santiago Díaz Asque, actual suplente del movimiento Revolución Ciudadana, será quien ocupe la curul de Priscila Schettini en la Asamblea Nacional, tras la sanción impuesta por el Tribunal Contencioso Electoral (TCE), que la suspendió por tres años de sus derechos políticos debido a un fallo por violencia política de género en contra de la fiscal general del Estado, Diana Salazar Méndez.
El TCE determinó que Schettini incurrió en acciones que constituyen violencia política, una figura reconocida en la normativa ecuatoriana como toda conducta que, por razones de género, afecte el ejercicio de los derechos políticos de las mujeres. La sanción fue considerada histórica, al aplicar un mecanismo de protección frente a la agresión simbólica y discursiva en entornos políticos.
Díaz Asque figura en la lista oficial del Consejo Nacional Electoral (CNE) como asambleísta suplente de Schettini, quien fue electa el 9 de febrero. El ahora principalizado ya ha participado activamente en el actual periodo legislativo en calidad de alterno, representando a la bancada de la Revolución Ciudadana.
Sin embargo, su llegada a la curul no está exenta de controversias. Santiago Díaz mantiene una denuncia en su contra en la Fiscalía General del Estado, aunque aún no existe una resolución judicial definitiva. Además, su nombre ha sido vinculado a los chats y audios del denominado caso “Liga2”, una investigación en curso que involucra supuestos actos de corrupción y tráfico de influencias en el ámbito legislativo.
A pesar de estas observaciones, el proceso de principalización seguirá adelante conforme a la normativa electoral vigente. El CNE y la Asamblea Nacional no han emitido hasta el momento comunicados sobre posibles impedimentos legales para que Díaz ejerza plenamente sus funciones como legislador.
La Revolución Ciudadana, por su parte, ha respaldado públicamente a Priscila Schettini y ha cuestionado la imparcialidad del fallo del TCE, calificándolo como un intento de silenciar voces críticas al poder. No obstante, los efectos de la sentencia son de cumplimiento inmediato y han dejado la curul vacante, lo que activa el procedimiento de reemplazo automático con el siguiente en la lista electoral.
Este caso reabre el debate sobre los estándares éticos y de idoneidad que deben tener los representantes legislativos, especialmente cuando enfrentan denuncias o aparecen vinculados a procesos investigativos. Mientras tanto, Díaz Asque se prepara para asumir oficialmente su rol en la Asamblea Nacional en los próximos días.
