La llegada de Donald Trump a la Casa Blanca en enero de 2025 podría traer consigo una serie de cambios en la política industrial de Estados Unidos que ya están afectando a la industria de semiconductores, específicamente a los planes de TSMC (Taiwan Semiconductor Manufacturing Company), el mayor fabricante mundial de chips por contrato. Las recientes declaraciones de Trump sobre el programa «Chips and Science Act» y su enfoque en la fabricación nacional de semiconductores han generado una incertidumbre significativa que está llevando a la empresa taiwanesa a revisar sus planes de expansión y aumentar sus cautelas ante un posible cambio en las políticas de comercio y tecnología.
El «Chips and Science Act» es una iniciativa lanzada bajo la administración Biden, que destina 52.000 millones de dólares para apoyar la fabricación de semiconductores en Estados Unidos. Sin embargo, Trump ha expresado repetidamente su desaprobación por este plan, sugiriendo que podría optar por aranceles en lugar de subsidios si regresa al poder, con el objetivo de forzar a las empresas a fabricar semiconductores dentro de EE. UU. En una entrevista en octubre de 2023, Trump declaró: “Pusimos millones de dólares encima de la mesa para que compañías ricas vinieran, tomaran prestado el dinero y construyeran empresas de chips aquí. Y de todos modos no nos van a dar las mejores empresas”.
Estas palabras han puesto en alerta a los fabricantes de semiconductores, y especialmente a TSMC, que ha decidido reevaluar sus ambiciosos proyectos de expansión en EE. UU. y Taiwán. Aunque la empresa había planificado aumentar significativamente su capacidad de producción de chips avanzados, la incertidumbre política relacionada con las posibles decisiones de Trump está haciendo que TSMC modifique sus expectativas de crecimiento para los próximos años.
TSMC y sus planes de expansión en riesgo
En marzo de 2023, TSMC anunció que estaba construyendo dos nuevas plantas de empaquetado COWOS (Chip-on-Wafer-on-Substrate) en la localidad de Chiayi, en el sur de Taiwán. Estas instalaciones están diseñadas para ampliar la capacidad de empaquetado de semiconductores avanzados, una tecnología clave en el futuro de la industria de los chips. Además, TSMC también barajaba la posibilidad de abrir una nueva planta especializada en esta tecnología en Japón, específicamente en la isla de Kyushu, donde actualmente se están construyendo dos fábricas de semiconductores de vanguardia.
Sin embargo, los ajustes recientes en sus planes de expansión muestran que TSMC se enfrenta a una serie de desafíos. Si bien las plantas de Chiayi estarán preparadas para trabajar con tecnologías avanzadas como InFO (Integrated Fan-Out) y SoIC (System on Integrated Chips), la incertidumbre causada por el futuro político de EE. UU. está obligando a la empresa a tomar una postura más conservadora en sus proyecciones.
Impacto en las proyecciones de producción
Según informes de DigiTimes Asia, TSMC concluirá 2024 con una capacidad mensual de empaquetado COWOS de aproximadamente 35,000 unidades. Esta cifra representa un avance respecto a los planes iniciales de la compañía, que proyectaban una capacidad de 80,000 unidades para 2025. Sin embargo, la incertidumbre sobre las políticas comerciales y el futuro económico ha obligado a TSMC a reducir sus expectativas. Para 2025, se espera que la capacidad de producción mensual de COWOS se acerque a las 75,000 unidades, mientras que para 2026 se anticipa que podría alcanzar las 135,000 unidades al mes. Aunque este incremento sigue siendo significativo, es una revisión a la baja respecto a las metas previas de 80,000 y 140,000 unidades para esos mismos años.
Posibles ajustes futuros
El panorama actual muestra que las proyecciones de producción de TSMC podrían seguir ajustándose dependiendo de los resultados de las elecciones presidenciales de EE. UU. en 2024. De confirmarse un regreso de Trump a la Casa Blanca, la empresa taiwanesa podría verse obligada a reconsiderar nuevamente sus planes de expansión. Esto no solo afectaría a TSMC, sino también a otras empresas del sector que dependen de la política de subsidios y del acceso al mercado estadounidense para planificar sus inversiones.
Conclusión: incertidumbre política y económica
Las recientes declaraciones de Donald Trump sobre la política industrial de EE. UU. y su rechazo al programa «Chips and Science Act» han creado un clima de incertidumbre en la industria de semiconductores, obligando a empresas clave como TSMC a ajustar sus estrategias de expansión. La política comercial futura de EE. UU. tendrá un impacto crucial en la capacidad de las empresas de chips para continuar con sus planes de producción avanzada y expansión en mercados clave. A medida que se acerquen las elecciones de 2024, la incertidumbre en torno a las políticas económicas podría continuar afectando a las grandes empresas de semiconductores, especialmente aquellas con operaciones tanto en EE. UU. como en Asia.
