La erosión regresiva en el río Coca, fenómeno geológico que avanza desde 2020, ha generado preocupación por su impacto en la captación de la central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair, la mayor del país. Esta erosión, que comenzó tras la desaparición de la cascada San Rafael, ha recorrido aproximadamente 13 kilómetros hacia aguas arriba, acercándose cada vez más a las obras de captación de la hidroeléctrica.
Situación actual y medidas adoptadas
Actualmente, la erosión se encuentra a aproximadamente 6 kilómetros de la infraestructura crítica de la central. Para mitigar este riesgo, la Corporación Eléctrica del Ecuador (CELEC) ha adjudicado la construcción de un dique permeable al consorcio Semacc Constructores. El contrato, por un monto de 17,3 millones de dólares, tiene un plazo de ejecución de 450 días, con fecha estimada de finalización en diciembre de 2025.
El dique se construirá a 7,8 kilómetros de la zona de captación, en una zona con afloramientos de roca dura de la formación geológica Misahuallí. La estructura consistirá en una pantalla de pilotes secantes de hormigón armado, que alcanzará una profundidad de 24 metros desde el lecho del río. Además, se ampliará la sección hidráulica del río de 80 a 200 metros, lo que permitirá reducir el poder erosivo del agua.
Importancia de la intervención
La central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair tiene una capacidad instalada de 1.500 megavatios y genera aproximadamente el 25% de la demanda eléctrica del país. La proximidad de la erosión a las obras de captación representa un riesgo significativo para la continuidad operativa de la planta y, por ende, para el suministro eléctrico nacional.
La construcción del dique es parte de un ‘Plan de Control de Gradiente’ elaborado por la Comisión Ejecutora Río Coca y el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos (USACE). Este plan busca frenar la erosión regresiva y garantizar la integridad de la captación de la central durante su vida útil.
Conclusión
La erosión regresiva en el río Coca es un fenómeno natural que ha avanzado progresivamente desde 2020, acercándose peligrosamente a las obras de captación de la central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair. La construcción del dique permeable es una medida crucial para mitigar este riesgo y asegurar la continuidad del suministro eléctrico en el país. La intervención oportuna y la aplicación rigurosa del plan de control son esenciales para proteger esta infraestructura estratégica.

