La Refinería Estatal de Esmeraldas, clave para el suministro de derivados del petróleo en el país, continúa paralizada, lo que ha generado preocupación en diversos sectores productivos. Aunque inicialmente se había proyectado que las operaciones se reactivarían el 2 de julio, Petroecuador anunció que el despacho de asfalto desde esta planta se retomará recién el próximo 10 de agosto.
Este nuevo cronograma responde a ajustes en los trabajos técnicos y de mantenimiento que se están realizando en la refinería, la cual ha estado fuera de operación desde hace varias semanas. Durante este tiempo, el país ha enfrentado dificultades para abastecer la demanda nacional de asfalto, insumo esencial para obras viales y contratos de infraestructura pública.
Ante este escenario, el Gobierno ha activado un plan de contingencia para garantizar el abastecimiento temporal de asfalto en el país. Las autoridades del sector energético informaron que se están explorando alternativas como la importación puntual del producto y la redistribución de los stocks existentes a nivel nacional, priorizando proyectos estratégicos de construcción y mantenimiento vial.
Petroecuador explicó que los trabajos en la planta avanzan conforme al plan técnico establecido, y que el proceso de reinicio de operaciones se desarrollará de forma progresiva. La empresa indicó que su objetivo es asegurar un arranque seguro y eficiente de la producción, sin comprometer la calidad de los derivados que se expenden.
El Ministerio de Energía también informó que mantiene coordinación con los gobiernos locales y contratistas afectados, para minimizar el impacto de la paralización. “Estamos tomando medidas para cubrir la demanda crítica de asfalto en proyectos prioritarios mientras la refinería concluye su fase de mantenimiento”, señaló un vocero oficial.
La paralización de la Refinería de Esmeraldas no solo ha generado retrasos en obras de infraestructura, sino también presiones logísticas y económicas en sectores como el transporte, la construcción y la obra pública. Empresas contratistas han expresado su preocupación por los costos adicionales que representa importar asfalto o frenar sus cronogramas de trabajo.
El abastecimiento regular de derivados del petróleo, en especial el asfalto, es un componente estratégico para el desarrollo económico del país. Por ello, el reinicio de operaciones previsto para el 10 de agosto es observado con atención por gremios de la construcción, gobiernos seccionales y proveedores del Estado.
Mientras tanto, el Gobierno asegura que se mantendrá informando sobre los avances en la refinería y que está trabajando en soluciones que permitan estabilizar el suministro a corto y mediano plazo.

