Los jubilados del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) han elevado su voz en una nueva petición dirigida al Gobierno nacional. Exigen que se incrementen las pensiones más bajas, actualmente fijadas en $225 y $450 mensuales, montos que, aseguran, no cubren ni siquiera el costo básico de la canasta familiar. Además, demandan una reforma estructural al sistema de Seguridad Social y solicitan mantener un canal directo de diálogo con el presidente Daniel Noboa.
La Unión Nacional de Jubilados del IESS y otras organizaciones de pensionistas recalcaron que estas pensiones, al estar por debajo del salario básico unificado, profundizan la precarización de las condiciones de vida de miles de adultos mayores. “Muchos de nosotros trabajamos décadas aportando al sistema y hoy apenas podemos cubrir gastos médicos o alimentarnos dignamente”, manifestó uno de sus voceros durante una asamblea nacional realizada esta semana.
Contrario a rumores que circulan en redes sociales, los representantes de los jubilados aclararon enfáticamente que no se ha modificado la edad mínima para acceder a la jubilación del IESS, que se mantiene según la normativa vigente. Sin embargo, consideran que esta estabilidad debe ir acompañada de acciones urgentes para garantizar la sostenibilidad financiera del fondo de pensiones y la mejora de sus beneficios.
Uno de los principales planteamientos del gremio es que se revaloricen las pensiones más bajas, dado que el aumento del costo de vida ha dejado obsoletos los valores actuales. Para ello, proponen que el Gobierno revise los mecanismos de financiamiento del IESS y que se considere una reestructuración del sistema que contemple la realidad demográfica y económica del país.
También solicitaron que cualquier reforma legal o administrativa en el sistema de seguridad social cuente con su participación directa. Aseguran que la voz de los jubilados ha sido históricamente excluida de las decisiones que afectan directamente su bienestar. Por ello, proponen la instalación de mesas técnicas y un diálogo abierto con el Ejecutivo para garantizar soluciones viables, técnicas y con enfoque social.
Los jubilados también alertaron que más del 70% de quienes reciben pensión del IESS perciben ingresos por debajo de los $500, lo que los ubica en condiciones de vulnerabilidad económica. Esta situación se agrava ante la falta de ajustes regulares a sus ingresos y la demora en el pago de beneficios adicionales como los décimos o fondos de cesantía.
A esto se suma la preocupación por la sostenibilidad del fondo de pensiones. Exigen que se transparente la situación financiera del IESS y que se tomen medidas de fondo para fortalecerlo, sin afectar los derechos adquiridos. Para ello, insisten en que el Estado debe cumplir con sus obligaciones de pago pendientes al instituto y definir una hoja de ruta consensuada.
En resumen, los jubilados del IESS no solo solicitan una mejora en sus ingresos mensuales, sino una transformación integral del sistema de seguridad social, con participación ciudadana, transparencia y responsabilidad estatal. El llamado está hecho: esperan que el presidente Noboa escuche sus demandas y abra un espacio de negociación real.

