La economía de Ecuador registró un crecimiento del 4,3 % en el segundo trimestre de 2025, consolidando una tendencia positiva frente al desempeño del primer trimestre, que alcanzó un 3,7 %. Así lo informó el Banco Central del Ecuador (BCE), destacando que los principales motores de este avance fueron el consumo de los hogares, las exportaciones no petroleras y la inversión.
Según el gerente del BCE, Guillermo Avellán, el consumo de los hogares aumentó 8,7 % en comparación con el mismo periodo del año anterior, reflejando una recuperación en el poder adquisitivo de la población y un mayor dinamismo del comercio interno. En paralelo, las exportaciones totales crecieron 7,9 %, mientras que la formación bruta de capital fijo, indicador de inversión, avanzó 7,5 %, lo que sugiere una mayor confianza empresarial y un impulso en proyectos de infraestructura y construcción.
El informe del Banco Central también evidencia una recuperación en la estructura productiva del país: de 20 sectores industriales, 15 registraron crecimiento interanual. Entre los más destacados se encuentran:
- Actividades financieras y seguros, con un alza del 13,6 %
- Agricultura, ganadería y silvicultura, 10,1 %
- Pesca y acuicultura, 8,7 %
- Manufactura de productos alimenticios, 8,3 %
- Construcción, 6,7 %
- Comercio, 6 %
No obstante, en comparación con el primer trimestre, el PIB registró una ligera contracción de 0,1 %, debido principalmente al incremento de las importaciones, que crecieron 16 %, y a una disminución puntual en algunos rubros de inversión.
A pesar de este leve retroceso trimestral, las proyecciones para el cierre de 2025 son positivas. El BCE mantiene una estimación de crecimiento del 3,8 %, revisada al alza respecto a pronósticos anteriores. En la misma línea, el Fondo Monetario Internacional (FMI) mejoró su proyección para Ecuador, anunciando este martes 14 de octubre que la economía cerraría el año con un crecimiento del 3,2 %, superior al 1,7 % previsto en abril pasado.
Analistas destacan que el crecimiento sostenido de sectores estratégicos, combinado con el fortalecimiento del consumo interno y el impulso exportador, representa una señal de estabilidad y recuperación económica. Para Avellán, estos indicadores confirman que la economía ecuatoriana está recobrando dinamismo y que la inversión privada y pública seguirá siendo clave para mantener el crecimiento a lo largo de 2025 y los próximos años.

