Con solo tres cambios puntuales, el presidente Daniel Noboa ha decidido mantener la estructura central de su gabinete para este nuevo periodo de gobierno, una medida que analistas interpretan como una señal de confianza en su equipo y, a la vez, una estrategia para garantizar rapidez operativa sin alterar el rumbo general de su administración.
En total, Noboa ratificó a 17 ministros y 9 secretarios de Estado, mientras que formalizó el nombramiento de tres funcionarios que ya venían desempeñándose en funciones. Los únicos nuevos rostros en el gabinete son Juan Bernardo Sánchez Jara, ahora ministro de Salud; María Luisa Cruz Riofrío, ministra del Ambiente, Agua y Transición Ecológica; y Diana Paulina Ramírez Villacís, quien asume la Secretaría Nacional de Planificación.
Estos ajustes se concentran en áreas que enfrentan desafíos estructurales o coyunturales, como el sistema sanitario, la gestión ambiental y la planificación pública. La decisión ha sido bien recibida por expertos políticos y analistas, quienes coinciden en que se prioriza la continuidad, pero sin perder de vista la necesidad de respuestas eficaces en sectores críticos.
Según opiniones recogidas por este medio, la lógica detrás del modelo de gobernanza de Noboa responde a una visión más empresarial, donde la eficiencia, la ejecución y la estabilidad interna se valoran por encima de los constantes cambios de figuras políticas. Esto explicaría por qué, a pesar de las presiones y demandas de ciertos sectores, el presidente ha optado por sostener la mayoría de su equipo.
Actualmente, el gabinete está compuesto por 17 hombres y 14 mujeres, al frente de 31 instituciones pertenecientes a la Función Ejecutiva. Esta paridad relativa también ha sido destacada por observadores como un esfuerzo por mantener un equilibrio de género en los espacios de decisión del gobierno.
Si bien no se descartan ajustes adicionales en otras carteras más adelante —especialmente si se detectan fallos de gestión o necesidad de renovación—, estos no modificarían la esencia del modelo actual. De momento, la estrategia de Noboa parece enfocada en consolidar una estructura operativa que combine estabilidad con capacidad de reacción en sectores clave para su administración.
