Corea del Norte lanzó este viernes un misil balístico no identificado hacia el mar del Este (conocido también como mar de Japón), informó el Estado Mayor Conjunto de Corea del Sur. El proyectil fue disparado alrededor de las 12:35 p.m. hora local desde una zona al norte de Pyongyang y recorrió aproximadamente 700 kilómetros antes de caer en el mar, fuera de la zona económica exclusiva de Japón.
Las autoridades surcoreanas confirmaron que el lanzamiento no provocó daños materiales ni víctimas, mientras que el gobierno japonés monitoreó la trayectoria del misil para garantizar la seguridad de su territorio.
La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, comunicó que el artefacto cayó fuera de las aguas jurisdiccionales niponas, sin causar perjuicios. Por su parte, el ministro de Defensa, Shinjiro Koizumi, calificó el ensayo como “absolutamente imperdonable” y advirtió que Japón reforzará su capacidad de defensa ante las provocaciones del régimen norcoreano.
“Nunca es demasiado pronto para acelerar nuestros esfuerzos y renovar nuestras capacidades defensivas. Estudiaremos todas las opciones para proteger la paz y las vidas de nuestro pueblo”, afirmó Koizumi en rueda de prensa.
El lanzamiento se produjo ocho días después de que el expresidente estadounidense Donald Trump anunciara la aprobación a Seúl para construir un submarino de propulsión nuclear en territorio estadounidense, una decisión considerada altamente estratégica debido a la sensibilidad de la tecnología nuclear militar.
A diferencia de los submarinos diésel, que deben emerger periódicamente para recargar baterías, los submarinos nucleares pueden permanecer sumergidos durante periodos prolongados, lo que ofrece una ventaja táctica considerable. Analistas coinciden en que este desarrollo representaría un avance significativo en la industria naval y de defensa de Corea del Sur, posicionándola entre los pocos países del mundo con esta capacidad.
En contraste con la postura de Tokio y Seúl, Rusia defendió el derecho de Corea del Norte a realizar este tipo de pruebas. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, expresó que Pyongyang tiene el “legítimo derecho a garantizar su seguridad” y a adoptar las medidas que considere necesarias.
“Respetamos el derecho soberano de nuestros amigos de la DPRK de proteger su seguridad nacional”, señaló Peskov ante la prensa.
El incidente reaviva las tensiones en la región y pone de nuevo en el centro del debate el estancamiento diplomático entre Washington y Pyongyang. Desde el fracaso de la cumbre de 2019 entre Kim Jong Un y Donald Trump, Corea del Norte se ha declarado un Estado nuclear irreversible, resistiéndose a cualquier negociación que implique renunciar a su arsenal.
Expertos consideran que el nuevo lanzamiento podría ser una respuesta política al avance militar de Corea del Sur y al respaldo estadounidense, así como una demostración de poder en medio de la creciente presión internacional por su programa nuclear.

