Calor extremo azota EE. UU.: récord en Florida y alerta para millones en el centro y sur

INTERNACIONAL

Una nueva ola de calor extremo golpea el centro y sur de Estados Unidos, afectando a más de 35 millones de personas. Esta emergencia llega solo un mes después de que el Servicio Nacional de Meteorología (NWS, por sus siglas en inglés) calificara una ola previa como “extremadamente peligrosa”.

El estado de Florida es uno de los más afectados. En la ciudad de Tampa, se alcanzó un nuevo récord histórico de temperatura: 100 °F (37,8 °C) en el aeropuerto internacional, superando el registro anterior de 99 °F marcado en 2020. Además, el índice de calor —sensación térmica— ha alcanzado entre 113 y 118 °F (45 a 47 °C) en zonas del sureste del país, generando condiciones extremas para la salud pública.

Ciudades como Jacksonville, Savannah y Tallahassee han reportado valores de sensación térmica superiores a los 110 °F (43 °C). En estas localidades, las autoridades han emitido alertas que piden evitar la exposición prolongada al sol y reducir la actividad física al aire libre durante las horas de mayor temperatura.

El fenómeno detrás de esta ola es un domo de calor o sistema de alta presión que se mantiene inmóvil sobre la región, atrapando aire caliente y reduciendo la ventilación atmosférica. Esta situación impide que las temperaturas desciendan significativamente durante la noche, prolongando el impacto del calor en la población.

De acuerdo con el NWS, más de 11 estados, incluyendo Florida, Georgia, Mississippi, Missouri, Carolina del Norte y Tennessee, se encuentran bajo advertencia de calor. La situación es especialmente crítica para personas mayores, niños, trabajadores al aire libre y personas sin acceso a aire acondicionado.

Un testimonio desde Savannah, Georgia, ilustra la gravedad del momento: un trabajador contó que, aunque bebe agua constantemente y busca sombra, su botella con hielo se derrite en menos de tres horas. Esta situación se repite en numerosos puntos del sureste del país.

El calor extremo ya es la principal causa climática de muertes en EE. UU., con más de 1.000 fallecimientos asociados al calor registrados en 2023. Además, se han documentado miles de casos de deshidratación, agotamiento por calor y otros trastornos relacionados.

Se espera que el pico térmico de esta ola ocurra entre lunes y miércoles. A partir del jueves, un frente frío podría aliviar parcialmente las temperaturas, especialmente en las regiones del noreste y parte del medio oeste, con descensos estimados de entre 10 y 20 °F.

Las autoridades recomiendan permanecer en espacios con ventilación o refrigeración, hidratarse con frecuencia, evitar la exposición directa al sol en las horas más calurosas y revisar el estado de salud de personas vulnerables como ancianos o enfermos crónicos.

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