Huellas fósiles canadienses revelan manada mixta de dinosaurios y posible acecho de T. rex

INTERNACIONAL

Un hallazgo paleontológico sin precedentes en el Parque Provincial de los Dinosaurios, en Alberta (Canadá), ha revelado un conjunto de huellas fósiles que pertenecen a al menos cinco ceratópsidos —dinosaurios herbívoros conocidos por sus cuernos— y un anquilosaurio. Esta combinación sugiere que estos animales caminaban en grupos mixtos, algo nunca antes confirmado con evidencia directa.

El descubrimiento, registrado en un yacimiento denominado «Skyline Tracksite», se realizó durante una expedición científica en julio de 2024. En una superficie de 29 metros cuadrados se identificaron 13 huellas de ceratópsidos moviéndose en paralelo, una huella de un anquilosaurio y la impresión de un pequeño carnívoro. Pero lo más intrigante fueron dos huellas grandes de tiranosaurio, que avanzan en línea perpendicular a la trayectoria del grupo herbívoro.

Este patrón ha generado teorías sobre un posible comportamiento de acecho por parte de los depredadores. Sin embargo, los expertos advierten que las pisadas podrían haberse producido en momentos distintos, por lo que aún no se confirma una interacción directa.

El doctor Brian Pickles, de la Universidad de Reading, comentó que “fue increíble caminar sobre las huellas que estos animales dejaron hace 76 millones de años”. Por su parte, Jack Lovegrove, del Museo de Historia Natural de Londres, señaló que este descubrimiento es la primera prueba física de que especies diferentes de dinosaurios herbívoros caminaban juntas, una hipótesis que hasta ahora solo se había sugerido por restos óseos.

Además de la importancia por las especies involucradas, el hallazgo aporta evidencia sobre el comportamiento social de los dinosaurios. Phil Bell, paleontólogo australiano, describió la idea de los tiranosaurios acechando como “escalofriante”, aunque resaltó que se necesita más análisis para confirmar si efectivamente se trató de una cacería en grupo.

El sitio donde se encontraron las huellas se ubica en un área reconocida como Patrimonio Mundial de la UNESCO por su abundancia de restos fósiles, aunque este tipo de rastros de comportamiento mixto no se había registrado antes en esa región.

El contexto geológico indica que las huellas se formaron hace aproximadamente 76 millones de años, durante el Cretácico tardío, y quedaron conservadas en sedimentos que hoy afloran en la superficie. Este tipo de evidencia abre nuevas líneas de investigación sobre cómo interactuaban distintas especies de dinosaurios, especialmente en lo que respecta a la cooperación o defensa mutua frente a depredadores.

Este descubrimiento no solo reafirma teorías anteriores sobre la vida social de los dinosaurios, sino que también plantea nuevas preguntas sobre cómo se organizaban para sobrevivir. Los científicos continúan analizando el sitio con la esperanza de encontrar más huellas que permitan reconstruir en mayor detalle estos momentos capturados en piedra.

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