El presidente de Colombia, Gustavo Petro, envió un mensaje contundente a la Embajada de Estados Unidos en el país, solicitando que se abstengan de intervenir en los asuntos judiciales internos. Esta declaración surge tras el respaldo de la embajada estadounidense a las críticas emitidas por el secretario de Estado, Marco Rubio, respecto al reciente fallo que condena al expresidente Álvaro Uribe Vélez por presuntos delitos de soborno de testigos y fraude procesal.
Petro, a través de su cuenta oficial en la red social X (anteriormente Twitter), escribió: “Le solicito a la Embajada de Estados Unidos en Colombia no entrometerse en la justicia de mi país”. En su pronunciamiento, el mandatario colombiano recordó que muchos jueces, fiscales y magistrados han sido asesinados por combatir el narcotráfico y proteger la institucionalidad judicial. Según Petro, estas muertes representaron un sacrificio por la cooperación bilateral, por lo que considera inaceptable que hoy se cuestione el actuar de la justicia colombiana.
El presidente también hizo un llamado a las asociaciones de jueces y funcionarios judiciales de Estados Unidos para que expresen su respaldo a sus colegas en Colombia, asegurando que la justicia del país ha sido “agredida por un gobierno extranjero”. Añadió que estas intromisiones ponen en riesgo la independencia judicial y podrían minar la confianza ciudadana en el sistema.
La ministra encargada de Relaciones Exteriores, Rosa Villavicencio, respaldó las declaraciones de Petro y calificó de “intervencionistas” los pronunciamientos de funcionarios estadounidenses. Subrayó que Colombia es un Estado soberano con poderes independientes y que los fallos judiciales deben respetarse sin injerencias externas.
La polémica gira en torno a la sentencia en primera instancia que halló responsable al expresidente Álvaro Uribe de tres actos de soborno en actuación penal y un caso de fraude procesal. Aunque la defensa del exmandatario anunció que apelará la decisión, el fallo ha reavivado el debate político y jurídico en el país.
Desde Washington, figuras políticas como Marco Rubio han declarado que el fallo contra Uribe es una muestra de cómo algunos jueces “radicalizados” están usando la ley como herramienta política. Algunos congresistas republicanos han apoyado estas afirmaciones y han acusado al actual gobierno colombiano de orquestar una persecución contra figuras conservadoras.
Ante estas acusaciones, la Embajada de Colombia en Estados Unidos reiteró que el sistema judicial colombiano actúa de forma autónoma y que Álvaro Uribe, como cualquier ciudadano, tiene pleno derecho a apelar la sentencia ante las instancias correspondientes.
Este cruce de declaraciones ha intensificado la tensión diplomática entre Bogotá y Washington. Cabe recordar que recientemente ambos países atravesaron un episodio de distanciamiento diplomático, con el retiro temporal de sus respectivos embajadores. Las fricciones podrían afectar temas clave de cooperación bilateral como el comercio, la seguridad y la lucha contra el narcotráfico.

