La cadena pública británica BBC atraviesa una de las mayores crisis de credibilidad de los últimos años tras reconocer errores editoriales en la edición de un documental sobre el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, y los hechos ocurridos durante el asalto al Capitolio en enero de 2021.
El presidente de la corporación, Samir Shah, envió este lunes una carta al Comité de Cultura, Medios de Comunicación y Deporte del Parlamento británico, en la que ofreció disculpas formales por un “error de criterio” en el tratamiento del material audiovisual. Esta admisión se produjo días después de la dimisión del director general, Tim Davie, y de la jefa de informativos, Deborah Turness, quienes renunciaron a raíz del escándalo.
“La BBC desea pedir disculpas por ese error de criterio”, expresó Shah en su misiva, aludiendo a las críticas por manipulación en la edición del discurso de Trump, presentado de una forma que parecía incitar directamente a la violencia durante los disturbios del Capitolio.
La controversia se intensificó cuando el periódico The Daily Telegraph reveló documentos internos que apuntaban a una posible manipulación editorial del programa Panorama, uno de los espacios más prestigiosos del medio. Según los informes, la edición del discurso de Trump habría sido alterada para crear una narrativa que reforzaba la idea de que el exmandatario alentó el asalto.
Shah explicó que la intención original del montaje era “transmitir el mensaje del discurso del presidente Trump para que la audiencia pudiera comprender mejor cómo fue recibido por sus seguidores”. Sin embargo, reconoció que “la edición dio la impresión de ser una llamada directa a la acción violenta”, lo que provocó más de 500 quejas formales por parte de los espectadores.
El informe que desató la polémica fue elaborado por Michael Prescott, exasesor independiente del comité de estándares editoriales de la BBC. El documento cuestionaba la imparcialidad de algunos contenidos y advertía sobre posibles sesgos ideológicos dentro de la corporación pública, una crítica recurrente hacia la cadena.
En su respuesta, Shah insistió en que la BBC mantiene su compromiso con la imparcialidad y la mejora continua, y que ya se han implementado medidas para corregir los fallos detectados. “A veces los errores son puntuales, pero otras pueden reflejar problemas estructurales. Nuestro trabajo no termina nunca”, subrayó el presidente.
El directivo también reconoció que la cadena ha cometido otros errores recientes, como inconsistencias en la cobertura de víctimas en la Franja de Gaza, y aseguró que se han tomado medidas correctivas, entre ellas nuevas directrices editoriales y la publicación de aclaraciones oficiales.
Asimismo, Shah respondió a las críticas sobre el servicio árabe de la BBC, acusado de mantener una línea editorial parcial hacia el movimiento palestino Hamás. Indicó que se ha reestructurado el equipo, designado un nuevo jefe de normas editoriales y creado una unidad de verificación de redes sociales para garantizar la precisión de las fuentes.
Sobre la posibilidad de una demanda de Donald Trump contra la BBC, Shah declaró en una entrevista posterior que no tiene conocimiento de ningún proceso legal, pero admitió que el expresidente “es un hombre contencioso”, por lo que la cadena “debe estar preparada para cualquier escenario”.
Finalmente, negó la existencia de un “sesgo sistémico” en la corporación, aunque reconoció que las observaciones del memorando de Prescott “han sido tenidas en cuenta” para fortalecer las prácticas internas.
“El ADN y la cultura de la BBC es la imparcialidad”, concluyó Shah, reafirmando la intención de la cadena de recuperar la confianza del público y reforzar sus estándares periodísticos.

