La Comisión de Soberanía Alimentaria y Desarrollo del Sector Agropecuario y Pesquero se reunió este miércoles, 29 de octubre, para debatir observaciones al proyecto de Ley Orgánica de Desarrollo Agropecuario. En un ambiente que combinó trabajo legislativo y tradición, los asambleístas compartieron la emblemática colada morada acompañada de guaguas de pan, símbolo de la identidad cultural ecuatoriana.
Carlos Echeverría, director ejecutivo del Servicio de Acreditación Ecuatoriano, presentó ante la comisión general los comentarios y observaciones pertinentes al proyecto de ley. La sesión destacó no solo por el debate normativo, sino también por la integración de elementos culturales que refuerzan la memoria ancestral del país.
El obsequio de las guaguas de pan y la colada morada fue cortesía del asambleísta Manuel Blacio Castillo (ADN), gesto que recibió reconocimiento de la presidenta de la mesa, Janina Rizzo (ADN), y de la legisladora Nuria Butiñá (RC). Cada participante de la reunión pudo degustar estas preparaciones, consideradas más que un alimento: un vínculo entre la espiritualidad, la historia y las tradiciones ecuatorianas.
La colada morada y las guaguas de pan son elementos esenciales del patrimonio cultural del Ecuador, especialmente durante las festividades del Día de los Difuntos. Su inclusión en un espacio legislativo evidencia la importancia de mantener vivas las costumbres y de integrar la cultura en espacios de toma de decisiones. Según la ministra de Cultura, más del 80 % de los ecuatorianos reconoce estas tradiciones como símbolos de identidad nacional.
Además, la sesión permitió reforzar el diálogo sobre soberanía alimentaria, la producción local y la necesidad de políticas que respalden al sector agropecuario y pesquero del país. Los legisladores coincidieron en la relevancia de vincular las prácticas culturales con estrategias de desarrollo sostenible, promoviendo productos autóctonos y fomentando la economía local.
En este sentido, la comisión destacó que estas iniciativas culturales no solo preservan la tradición, sino que también promueven la inclusión social y fortalecen la conciencia sobre la importancia de la alimentación saludable y la producción nacional. La combinación de debate técnico y manifestaciones culturales evidenció un enfoque integral en la construcción de políticas públicas.

