El Comité de Ética de la Asamblea Nacional de Ecuador comenzó a tomar forma el lunes 19 de mayo de 2025, con la designación de cuatro de sus cinco miembros. Este comité, cuyo objetivo principal será el de conocer y sustanciar las denuncias que involucren a legisladores con faltas graves, como aquellas sancionadas con destitución, jugará un papel crucial en la transparencia y la ética dentro del poder legislativo.
Los primeros cuatro integrantes designados para conformar el Comité de Ética son: Johnny Lavayen, María Besibell Mendoza, Katherine Pacheco, todos ellos de la bancada de Acción Democrática Nacional (ADN), y Sergio Peña, quien también fue elegido para formar parte de este importante grupo. El pleno de la Asamblea aprobó esta selección parcial en una sesión celebrada el lunes, con 19 de mayo como fecha clave para el avance de este proceso.
El Comité de Ética tendrá la función de analizar denuncias que puedan resultar en destituciones de legisladores, pero de acuerdo con las normativas establecidas, no podrá actuar de oficio, es decir, solo podrá intervenir en casos cuando se presenten denuncias formales. Esto marca un límite claro a su alcance y competencias dentro de la estructura legislativa.
A pesar de que la elección de estos cuatro miembros fue aprobada sin mayores inconvenientes, el quinto integrante del Comité aún no fue designado, lo que deja al Comité incompleto. La propuesta de que Manuel Choro, del movimiento Pachakutik, ocupara ese puesto no alcanzó el número necesario de votos para ser aprobada. Esto evidenció ciertas divisiones dentro del pleno y dejó abierta la posibilidad de que se realice una nueva votación para completar la integración del Comité.
El Comité de Ética tiene un rol fundamental en asegurar que los legisladores actúen conforme a los principios de honestidad, responsabilidad y transparencia que se esperan de los miembros de la Asamblea Nacional. Con el avance de la democracia ecuatoriana y la creciente demanda de rendición de cuentas, la creación de este comité es un paso importante hacia una mejor gobernanza.
Es importante señalar que la creación del Comité de Ética responde a una creciente necesidad de contar con mecanismos claros y eficaces para manejar las faltas graves dentro de la función pública. Aunque la ley establece que este comité no podrá intervenir de oficio, la correcta selección de sus miembros y la forma en que estos administren las denuncias presentadas tendrá un impacto significativo en la confianza pública en la institución legislativa.
Por lo tanto, la tarea de completar el Comité de Ética con el nombramiento del quinto miembro será crucial para que el proceso se lleve a cabo de manera más efectiva. Este nuevo organismo tiene un desafío importante por delante: reafirmar la ética y la credibilidad de los miembros de la Asamblea Nacional frente a la ciudadanía.
