Viviana Veloz: El Código Orgánico de la Salud será archivado y se trabajará en un nuevo texto

POLÍTICA

La presidenta de la Asamblea Nacional, Viviana Veloz, anunció que el Código Orgánico de la Salud (COS), vetado en su totalidad hace cuatro años por el expresidente Lenín Moreno, no será retomado y permanecerá en su condición de archivo. En una serie de declaraciones realizadas el 26 de noviembre, Veloz explicó que este proyecto no continuará su curso en la legislatura y, en su lugar, se elaborará una nueva propuesta de ley en la que se buscará la participación de todos los sectores involucrados.

El veto del expresidente Lenín Moreno

El Código Orgánico de la Salud fue aprobado en 2020 por la Asamblea Nacional, pero fue totalmente vetado por el entonces presidente Lenín Moreno, quien consideró que el texto presentaba serias deficiencias en cuanto a la garantía de los derechos a la salud y al bienestar de la población. El mandatario argumentó que la ley contenía imprecisiones, definiciones erróneas y no se encontraba actualizada en cuanto a las necesidades de salud pública del país.

Moreno, al aplicar su veto, también señaló que el documento carecía de un enfoque integral y moderno, que garantizara una verdadera mejora en los servicios de salud para todos los ecuatorianos.

Lo que establece la Ley de la Función Legislativa

De acuerdo con lo que estipula la Ley de la Función Legislativa (LOFL), una ley que ha sido vetada totalmente no puede ser nuevamente tratada en la misma legislatura durante el mismo período. En este caso, para que el Código Orgánico de la Salud pudiera ser retomado y aprobado tal cual como fue presentado en su momento, se necesitarían 92 votos a favor, es decir, una mayoría calificada de la Asamblea. Sin embargo, esta opción ya está descartada, dado que Veloz y otros legisladores consideran que lo más adecuado es archivarlo y comenzar desde cero.

Diálogos para la creación de un nuevo Código de la Salud

Viviana Veloz confirmó que está trabajando activamente para dar de baja definitivamente el COS en su versión original. La presidenta de la Asamblea ha mantenido reuniones con representantes de diversas organizaciones y actores de la sociedad civil para explicar su postura y buscar el consenso entre las bancadas legislativas.

En este proceso, Veloz ha enfatizado que, aunque el Código Orgánico de la Salud será archivado, es necesario comenzar a redactar un nuevo texto con la participación de todos los sectores involucrados, para que la futura ley no afecte a ningún grupo de la población. En sus palabras, el objetivo es crear un nuevo proyecto que refleje una visión integral de la salud, con la participación activa de los ciudadanos y sin generar disputas entre los distintos actores políticos.

La importancia de un nuevo enfoque en la salud pública

El archivo del Código Orgánico de la Salud vigente no solo se debe a las observaciones del expresidente Moreno, sino también a las críticas y sugerencias que han surgido desde diferentes sectores. Muchos consideran que el proyecto original no respondió adecuadamente a las demandas de los ciudadanos, y que era necesario un enfoque más inclusivo y actualizado que garantizara el acceso universal a la salud y la mejora de la infraestructura sanitaria en el país.

A través de este proceso, Viviana Veloz subraya la importancia de un enfoque integral y participativo para la nueva legislación. La presidenta ha dejado claro que el futuro Código de Salud debe ser un proyecto moderno y accesible, que contemple todas las necesidades del sistema de salud ecuatoriano, desde la atención primaria hasta la mejora de los servicios hospitalarios y la atención a la salud mental, que ha sido un tema prioritario en los últimos años.

El futuro del Código Orgánico de la Salud

El camino a seguir será la creación de un nuevo Código Orgánico de la Salud que logre unificar criterios y busque soluciones reales y sostenibles para el sistema de salud ecuatoriano. Veloz destacó que, si bien este proceso llevará tiempo, se garantizará la participación democrática en su elaboración, involucrando a todos los actores clave: instituciones gubernamentales, organizaciones sociales, profesionales de la salud y la ciudadanía en general.

El desafío está claro: lograr que el nuevo código se ajuste a las necesidades reales de la población, respete los derechos fundamentales de los ciudadanos y asegure la mejora del sistema de salud pública en Ecuador.

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