El Festival de Cine de Cannes 2025 fue testigo de un encuentro especial entre dos de las figuras más influyentes del cine contemporáneo: Guillermo del Toro y Alexandre Desplat. El reconocido director mexicano y el aclamado compositor francés se unieron en el escenario para ofrecer una lección magistral de música, donde compartieron sus ideas sobre la importancia de la música en el cine y el papel fundamental que juega para emocionar al público.
Este evento, que tuvo lugar el domingo 18 de mayo, se convirtió en un punto de encuentro para los amantes del cine y la música, quienes pudieron escuchar de primera mano las reflexiones de estos dos maestros de la industria. Durante la charla, tanto Del Toro como Desplat coincidieron en la idea de que la música no solo debe acompañar las imágenes en una película, sino que debe ser capaz de emocionar profundamente al espectador y, sobre todo, arriesgarse en su proceso creativo.
El cineasta mexicano, conocido por su estilo único en películas como El laberinto del fauno y La forma del agua, destacó que la música es un elemento esencial para dar vida a las emociones que los directores quieren transmitir en sus historias. Según Del Toro, la música tiene un poder transformador y puede llevar al público a un nivel emocional que las imágenes por sí solas no logran alcanzar. «La música no debe ser solo un acompañante de la escena, debe ser una extensión del alma de la película», afirmó el director ante su audiencia en Cannes.
Por su parte, Alexandre Desplat, compositor que ha trabajado en una amplia gama de películas, desde El gran hotel Budapest hasta La forma del agua y Harry Potter y las reliquias de la muerte, expresó que la música debe ser atrevida y no conformarse con lo tradicional. Desplat, quien ha sido galardonado con múltiples premios por su trabajo en el cine, explicó que el compositor debe estar dispuesto a romper barreras y explorar nuevos territorios sonoros para crear algo verdaderamente único. «La música debe arriesgar, debe tocar las emociones del espectador de una manera inesperada», comentó el compositor.
Ambos artistas, a través de su colaboración y experiencia compartida, hicieron hincapié en la necesidad de crear un diálogo constante entre el director y el compositor. Este trabajo conjunto es esencial para darle forma a la atmósfera emocional de una película y, por ende, hacer que la música no solo resuene con el público, sino que forme parte integral de la narrativa.
El evento también fue una oportunidad para reflexionar sobre la evolución del cine y la música en el séptimo arte. Del Toro recordó algunos de los momentos más icónicos en los que la música se ha convertido en una pieza clave para contar historias inolvidables, y cómo en la actualidad, los compositores tienen más herramientas que nunca para explorar nuevas sonoridades. «La tecnología ha abierto un abanico de posibilidades, pero lo importante sigue siendo el alma de la historia que queremos contar», afirmó.
A lo largo de la lección, ambos artistas compartieron ejemplos de su propio trabajo, mostrando cómo la música ha sido esencial para transportar a los espectadores a mundos fantásticos, pero también para conectar con las emociones más humanas y profundas. Los asistentes pudieron disfrutar de fragmentos de sus películas, mientras Desplat explicaba el proceso creativo detrás de sus composiciones y Del Toro detallaba cómo las imágenes y la música se fusionan para crear una experiencia cinematográfica única.
La presencia de estos dos grandes artistas en Cannes no solo subraya su relevancia en la industria del cine, sino también el poder de la música como un lenguaje universal en el cine. Guillermo del Toro y Alexandre Desplat continúan demostrando que, más allá de las imágenes, la música tiene un lugar destacado como motor de las emociones y la narrativa cinematográfica.

