La demolición del emblemático Edificio Fantasía en la Av. 9 de Octubre de Guayaquil avanza rápidamente, generando una creciente expectativa de reactivación comercial en la zona. El pasado jueves 17 de octubre, operarios del municipio llevaron a cabo el retiro de las estructuras y escombros del segundo piso del edificio, con el apoyo de retroexcavadoras. Este proceso ha logrado casi desaparecer la estructura del paisaje urbano de ese sector.
Según reportes municipales, hasta la fecha, el avance de las obras ha alcanzado el 95%, cumpliendo con los plazos establecidos. Hasta el 12 de octubre, se había derribado 11 de los 14 pisos y se habían retirado más de 4.000 toneladas de escombros.
El proceso de demolición comenzó en julio, cuando el cabildo implementó restricciones viales para apuntalar la estructura, que presentaba signos de hundimiento e inclinación. Un mes después, se inició oficialmente el derrocamiento. Este trabajo ha alterado la rutina de la Av. 9 de Octubre y sus cruces con las calles Los Ríos, Esmeraldas y José Mascote, provocando desvíos para 22 líneas de autobuses que transitaban por la zona.
La total restricción de acceso entre Esmeraldas y José Mascote, junto con el cierre de varios locales comerciales, ha afectado el tráfico comercial en las calles aledañas. Fanny Morlas, administradora de un edificio en el área, comentó sobre el alivio que sienten los vecinos ante la casi finalización de la demolición. “Estamos contentos, porque ya prácticamente esta pesadilla está terminando”, declaró.
Gustavo Rivadeneira, líder comunitario del sector, también expresó su satisfacción por la rapidez con la que la empresa contratada por el municipio está llevando a cabo los trabajos. Por el momento, las labores se están realizando principalmente con herramientas menores para minimizar las vibraciones en el área.
Rivadeneira agregó que están coordinando reparaciones necesarias en viviendas cercanas y en el parterre central de la Av. 9 de Octubre. Una vez concluyan estas tareas, se espera la reapertura del paso en el bulevar, lo que permitirá que los comercios aledaños reanuden sus operaciones, las cuales se habían visto interrumpidas.
Este proceso de reactivación comercial es visto como una celebración por los residentes del barrio patrimonial del Salado. Además, se han mantenido conversaciones con la Agencia de Tránsito y Movilidad (ATM) para solicitar una redistribución de las rutas de los buses que anteriormente pasaban por Esmeraldas, evitando así vibraciones que puedan dañar otras edificaciones.
El municipio ha asumido los costos de la demolición del Edificio Fantasía, y se prevén acciones legales para recuperar esos gastos. Entre las alternativas que se han considerado está la posible enajenación forzosa del terreno y su posterior subasta. De acuerdo a datos del portal de Compras Públicas, el contrato para la demolición bajo el régimen de emergencia fue de $477.100,90, más impuestos.

