El alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez, desató una ola de controversia en redes sociales tras denunciar la clausura de varios locales de comida de propiedad de su familia, llevada a cabo por funcionarios de Arcsa. Álvarez, quien se ha mantenido firme en su defensa, aseguró que la razón de las clausuras es completamente falsa y calificó la medida como una persecución política.
A través de su cuenta en la red social X, el personero municipal compartió varios videos que documentan el momento de las clausuras, en los que se observa a los inspectores con mascarillas y sellos de cierre en los establecimientos. En uno de los videos, el alcalde expresa que la razón por la cual se cerró el restaurante La Fogata, propiedad de su familia, se basa en una acusación de presencia de cucarachas que, según él, “no existen”.
“Continúa la persecución del Gobierno, ahora clausuran el restaurante La Fogata de la familia por supuestamente encontrar dos cucarachas que no existen. Sin pruebas. Ya clausuraron el local de Pizza Libre en Ciudad Celeste, otro grupo del ARCA estuvo en Pizza Libre de Urdesa y otro más en **Pizza Libre de Arcos Plaza”, señaló Álvarez con indignación.
El alcalde también compartió su sentir personal al mostrarse preocupado por los actos de intimidación hacia su familia, dejando claro que esta situación es completamente arbitraria y sin fundamento. A través de un breve video, Álvarez, con una camiseta de Pizza Libre, afirmó que estos negocios son familiares y, si de todas formas la intención es cerrarlos, lo que no dudaba en llamar una “persecución”, que lo hicieran sin justificaciones.
La falta de pruebas y la acusación de persecución política
El alcalde denunció que las acusaciones no tienen pruebas que las respalden y afirmó que Arcsa, la Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria, nunca ha presentado evidencias concretas sobre la presencia de cucarachas o cualquier otro riesgo sanitario en sus negocios. Además, criticó la falta de comunicación de la entidad, pues usualmente Arcsa publica en sus redes sociales los detalles de las inspecciones, pero esta vez no ha hecho ninguna aclaración pública al respecto.
El episodio ha sido visto como un nuevo capítulo en la creciente tensión entre la administración local y el gobierno central, donde varios empresarios y ciudadanos se sienten perseguidos por las autoridades locales.
Repercusiones de las clausuras en la comunidad de Guayaquil
Las clausuras de negocios en la ciudad no son un tema nuevo, pero este caso ha ganado atención debido a que se trata de establecimientos asociados al alcalde de Guayaquil. Los videos y declaraciones de Álvarez generaron opiniones divididas entre los residentes y empresarios, algunos respaldando su denuncia de persecución, mientras que otros aseguran que las autoridades tienen el derecho de actuar en función de los informes y estándares de seguridad sanitaria.
Arcsa ha sido acusada varias veces de hacer inspecciones que no siempre se ajustan a criterios claros, y ahora, con este incidente, se ha vuelto a poner sobre la mesa la discusión sobre el control de las autoridades sobre los negocios en Guayaquil. Muchos temen que tales medidas estén siendo utilizadas como una herramienta de presión política.

