Dylan Salguero, un talentoso niño gimnasta de 10 años, está a punto de cumplir su sueño de representar a Ecuador en el Campeonato Sudamericano Age Group y Júnior de Gimnasia Artística, que se celebrará en Paraguay el 27 de noviembre. La historia de Dylan es un ejemplo de sacrificio y esfuerzo, no solo de él, sino también de su familia. Desde que supo que había clasificado para esta competencia internacional, Dylan no ha dejado de entrenar con la ilusión de ver ondear la bandera de Ecuador y escuchar el himno nacional en el podio.
Su amor por la gimnasia comenzó cuando tenía solo 4 años, cuando una profesora descubrió su destreza natural para este deporte. «Él tiene una flexibilidad que se notaba desde muy pequeño, y su profesora vio el potencial. Desde ese momento, comenzó a entrenar intensamente», cuenta su madre, Adela Molina. Desde entonces, Dylan ha dedicado horas diarias a entrenar, llegando a realizar sesiones de hasta seis horas, lo que lo ha llevado a conseguir 64 medallas en campeonatos nacionales e internacionales, de las cuales 45 son de oro, 9 de plata y 10 de bronce.
Cuando Dylan fue seleccionado para el Campeonato Sudamericano en Paraguay, su familia se enfrentó a un reto económico: los costos del viaje y la estadía en el extranjero. Ante esta situación, Adela comenzó a vender bollos, mientras que su esposo trabajaba limpiando piscinas para reunir el dinero necesario. Aunque los apagones producto de la crisis energética en el país dificultaron la venta de los productos, la familia no se rindió. Además, recibieron varias donaciones que les ayudaron a completar los fondos necesarios para el viaje. Con el apoyo de la comunidad y su propio esfuerzo, Dylan logró reunir lo necesario para cumplir su sueño.
El 24 de noviembre, Adela viajará con Dylan a Paraguay, y el 27 de noviembre, el niño competirá en su primera competencia internacional. «Él ha trabajado mucho para llegar hasta aquí, y estamos muy emocionados por todo lo que ha logrado», expresa Adela con orgullo.
Además de su talento en la gimnasia, Dylan ha servido de inspiración para sus hermanos, quienes también se han interesado por el deporte. «Él siempre les da consejos. A su hermana le dice: ‘Si te duelen las manos, tienes que seguir porque, si no, no vas a lograr lo que quieres’», comenta su madre. Aunque la familia vive con recursos limitados, el ejemplo de Dylan les ha enseñado que con disciplina y esfuerzo se pueden alcanzar grandes metas.
«Como mamá, siempre estoy detrás de ellos, motivándolos y apoyándolos en todo lo que puedo. Ver el esfuerzo que hacen por amor a lo que hacen me hace sentir muy feliz», dice Adela. Para ella, este viaje es el resultado de años de sacrificio, no solo de Dylan, sino de toda la familia que ha trabajado arduamente para brindarle las oportunidades necesarias.
La historia de Dylan Salguero es un testimonio de perseverancia y unidad familiar. Con el apoyo de su madre y su padre, el niño gimnasta ha logrado superar obstáculos económicos y personales para cumplir su sueño de representar a Ecuador en un campeonato internacional. Con 64 medallas en su haber y la oportunidad de competir en Paraguay, Dylan es un claro ejemplo de cómo el esfuerzo, la disciplina y el amor por el deporte pueden llevar a un joven a alcanzar sus metas, sin importar las dificultades que se presenten en el camino.
