El Black Friday es uno de los días más esperados por los consumidores debido a las enormes ofertas que atraen a aquellos en busca de descuentos. Sin embargo, detrás de estos atractivos precios, se esconde una gran responsabilidad financiera. Especialistas en economía advierten sobre el riesgo de caer en el sobreendeudamiento durante este periodo y sugieren tomar medidas de precaución para evitar «dolores de cabeza» en el futuro.
Andrés Albuja, analista económico de la Uisek, destaca que durante esta temporada, la principal herramienta de compra es la tarjeta de crédito. No obstante, recalca que es fundamental utilizarla con prudencia para no comprometer la capacidad de pago y evitar situaciones de sobreendeudamiento. “Es crucial planificar los ingresos y los egresos, especialmente en un contexto económico complicado como el actual, que está marcado por una crisis energética en Ecuador”, explica Albuja. Además, señala que en este momento hay un deterioro en la cadena de pagos, lo que ha generado morosidad en varias entidades bancarias.
Según datos de la Asociación de Bancos Privados del Ecuador (Asobanca), la morosidad promedio en el país alcanzó el 3,7 % a finales de julio de 2024. Este panorama ha obligado a los bancos a ofrecer opciones de alivio financiero, como el refinanciamiento y la reestructuración de deudas vencidas.
¿Cómo evitar el sobreendeudamiento?
Los analistas recomiendan que, al momento de planificar las compras de Black Friday, se debe tener en cuenta que el endeudamiento no debe superar el 30 % o 40 % del ingreso mensual. Por ejemplo, si el sueldo es de $460, se debería destinar entre $138 y $184 para realizar compras con tarjeta de crédito. Cuanto menos tiempo se diferida el pago, menor será el costo financiero. En ese sentido, Albuja sugiere que, si se ofrecen meses sin intereses, es recomendable aprovechar estas opciones, pero advierte que extender los pagos a plazos más largos puede generar altos costos por intereses.
El analista Héctor Delgado también coincide con esta recomendación y destaca que, en cualquier circunstancia, lo más seguro es no comprometer más del 30 % del sueldo. «Lo recomendable es que el tiempo de diferido sea lo más corto posible. Tres meses es el plazo ideal para evitar intereses excesivos», asegura Delgado.
Albuja, por su parte, sugiere que, en el caso de que se ofrezcan meses de gracia, el plazo máximo de pago no debe superar los 12 meses, ya que alargando más los plazos se corre el riesgo de afectar la liquidez familiar. «Es importante recordar que los pagos prolongados generan más costos financieros y pueden poner en riesgo la estabilidad económica», advierte.
El costo del crédito: lo que debes saber
El Banco Central de Ecuador publica de manera regular las tasas referenciales de los créditos de consumo, que incluyen las tarjetas de crédito. En noviembre de 2024, esta tasa se encontraba en un 16,29 %. Esto significa que, si se decide diferir una compra, es crucial tener en cuenta el costo adicional de los intereses. Por ejemplo, si se compra un artículo por $300 y se elige diferirlo a tres meses, el interés total será de $8,18, lo que incrementará la deuda a $308,18. Si la deuda es de $500 y se difiere a seis meses, el interés a pagar sería de $24,03, resultando en un total de $524,03.
Es importante destacar que, en un contexto de crisis económica, el uso desmedido de las tarjetas de crédito puede tener un efecto «bola de nieve», es decir, la deuda crece rápidamente y se vuelve cada vez más difícil de controlar. La crisis energética ha generado pérdidas aproximadas de 8.000 millones de dólares en los últimos dos meses, lo que hace que los analistas sugieran reducir el perfil de consumo y ser más prudentes con las compras.
Mantener la prudencia financiera
Según las cifras más recientes, a septiembre de 2024, el segmento de créditos de consumo alcanzó los $526,37 millones, un incremento respecto a los $504,95 millones del mismo mes en 2023. Sin embargo, Albuja recomienda una postura conservadora en estos tiempos de incertidumbre económica. «Es un año electoral, y en tiempos de crisis de guerra, el flujo económico disminuye. Lo mejor es prepararse para un escenario financiero más restrictivo», aconseja el analista.
Por otro lado, Delgado señala que es importante centrarse en lo esencial durante estas festividades y evitar caer en la tentación de realizar compras innecesarias. «No se podrá asistir a todas las cenas ni dar regalos, por lo que es mejor enfocarse en un presupuesto realista y evitar problemas financieros a inicio del 2025», afirma.
En resumen, aunque las ofertas del Black Friday pueden resultar tentadoras, los expertos coinciden en que se debe ser cauteloso al usar el crédito. Planificar las compras, respetar los límites de endeudamiento y considerar los plazos más cortos para el pago son clave para evitar caer en el sobreendeudamiento y asegurar una estabilidad financiera en el próximo año.
