La mañana del 16 de octubre se tornó violenta en Manabí con dos ataques armados ocurridos casi simultáneamente en Manta y Portoviejo, que dejaron un saldo trágico de un muerto y un herido grave.
El primer incidente tuvo lugar en el sector El Guabito de Portoviejo, donde un hombre identificado como Yandry Macías fue atacado mientras conducía su camioneta gris de doble cabina. Los testigos indicaron que los sicarios lo perseguían y dispararon contra él. Tras recibir los impactos, el vehículo se estrelló contra una vivienda, dañando un portón. Los familiares de Macías llegaron al lugar y se mostraron visiblemente afectados por la situación. La Policía se presentó en la escena para recoger evidencias balísticas y llevar a cabo las investigaciones pertinentes. Se encontraron indicios a unas dos cuadras del lugar donde quedó el cuerpo, que fue trasladado al centro forense de Manta para la autopsia.
Simultáneamente, en Manta, un segundo ataque ocurrió en la parroquia Eloy Alfaro, un área conocida por su alta criminalidad. En este caso, la víctima fue un hombre que estaba comprando pan cuando fue baleado. Los residentes del área escucharon al menos seis disparos. El herido fue llevado a un centro de salud, donde se reportó que su condición es crítica. Debido a la gravedad de la situación, se activó el protocolo de seguridad conocido como «código Plata», lo que implica resguardo policial en el centro médico.
En ambos casos, los atacantes utilizaron motocicletas para huir, lo que sugiere un patrón común en las operaciones de estos grupos delictivos en la región.
La creciente violencia en Manabí ha generado preocupación entre los ciudadanos y las autoridades, que continúan luchando contra la criminalidad en un entorno cada vez más peligroso.
