El viceministro del Agua, Freddy Muñoz, aclaró este miércoles que las recientes alertas del Gobierno sobre contaminación se centran en el río Daule, principal fuente de captación para Guayaquil, y no en la calidad del agua potable que se distribuye en la ciudad.
Según Muñoz, el monitoreo del río Daule ha sido constante desde 2016, cuando se detectó el incumplimiento de tres parámetros de calidad en la fuente hídrica. “No es un tema exclusivo de esta administración, sino un problema recurrente que afecta al afluente desde hace años”, señaló.
El Ministerio de Ambiente informó que en recientes muestreos realizados a la altura de la planta potabilizadora La Toma se detectaron sólidos suspendidos y niveles de aluminio entre 23 y 25 veces por encima del límite permitido. Además, en los puntos de descarga de las lagunas de oxidación Guayacanes–Samanes se identificaron metales como aluminio, zinc, cobre, cromo, hierro, manganeso, plomo y la presencia de nitritos, todos fuera de norma.
Frente a estos hallazgos, el Gobierno anunció posibles procesos sancionadores por reincidencia. Muñoz explicó que la Agencia de Regulación y Control del Agua (ARCA) analiza si se trata de un proceso administrativo o de un delito. “Si se inicia un nuevo proceso, sería el tercero por reincidencia”, indicó.
El viceministro enfatizó que las alertas se refieren a la descarga de aguas residuales sin tratamiento al río Daule, que incluyen metales pesados, tensoactivos y coliformes fecales, indicadores claros de contaminación. En ningún momento se ha señalado que el agua potable que llega a los hogares de Guayaquil incumpla las normas de consumo.
Muñoz agregó que la contaminación del río también afecta el proceso de potabilización, ya que a mayor carga de contaminantes se requiere un mayor uso de insumos químicos y tiempos de tratamiento más prolongados, lo que incrementa los costos que finalmente asume la población.
Como medida de corto plazo, el viceministro instó al Municipio de Guayaquil a implementar ajustes operativos inmediatos. Entre las acciones sugeridas se incluyen la revisión de la acumulación de lodos en las lagunas de oxidación y el uso de microorganismos o tecnologías emergentes capaces de depurar el agua y reducir la carga contaminante que llega al río Daule.
Freddy Muñoz subrayó que se exigirá al Municipio que cumpla con los compromisos adquiridos mediante planes de acción, para garantizar que la contaminación no siga afectando la fuente hídrica ni los costos asociados a la potabilización.
Con estas declaraciones, el Gobierno busca diferenciar claramente entre la contaminación del río y la calidad del agua potable, al tiempo que presiona al Municipio a tomar medidas correctivas que mitiguen la contaminación en el principal afluente de Guayaquil.

