Incremento de casos de dengue preocupa en hospitales y centros de salud de Guayaquil
En Guayaquil, los casos de dengue comienzan a incrementarse, especialmente tras el inicio de la temporada de lluvias. Esto ha llevado a una mayor afluencia de pacientes en hospitales y centros de salud de la ciudad, como el Centro de Salud #4, ubicado en las calles Francisco Segura y avenida Quito.
Julisa Castañeda, madre de Austin, un niño de 7 años, relató que acudió de emergencia porque la fiebre alta de su hijo no cedía, ni siquiera con medicamentos como paracetamol. “Esta fiebre no se le va ni con paracetamol”, lamentó. Los médicos ordenaron exámenes para confirmar o descartar dengue y le recomendaron reposo, además de suero oral y otros medicamentos.
El dengue, una enfermedad viral transmitida por el mosquito Aedes aegypti, se caracteriza por fiebre alta, dolores musculares, dolor de cabeza y, en algunos casos, erupciones en la piel. Según el Ministerio de Salud Pública (MSP), en 2024 se registraron 61.329 casos de dengue en Ecuador, más del doble que los 27.906 reportados en 2023. Las provincias con más contagios fueron Manabí (10.450), El Oro (6.411), Guayas (6.324), Napo (6.202) y Los Ríos (6.035).
A pesar de las medidas tomadas, los casos de dengue continúan en aumento en 2025. Aunque no se han proporcionado cifras oficiales recientes, centros médicos públicos y privados, así como médicos domiciliarios, han reportado pacientes con síntomas compatibles con esta enfermedad.
El epidemiólogo Jhonny Real explicó que la proliferación de mosquitos es un factor clave en este incremento, particularmente en sectores de Guayaquil con acumulación de agua y poca higiene. Por su parte, el doctor Jorge Luis Portes, quien brinda atención domiciliaria, mencionó casos sospechosos en barrios como 32 y Argentina, donde algunos pacientes mostraron síntomas característicos, aunque los exámenes no siempre confirmaron el diagnóstico.
El MSP y el Municipio han intensificado las intervenciones para controlar el brote. Estas incluyen fumigaciones ambientales, control larvario y eliminación de criaderos de mosquitos en barrios y escuelas. Además, se distribuyen toldos y se realizan charlas educativas para sensibilizar a la población sobre la importancia de prevenir acumulaciones de agua que favorecen la reproducción del mosquito.
En palabras de una paciente afectada, “los síntomas que quedan son fiebre, cansancio extremo, mareo y dificultad para respirar, como si te ahogaras”. Estas complicaciones subrayan la importancia de las medidas preventivas y el acceso oportuno a atención médica para mitigar el impacto del dengue en la comunidad.
Las autoridades locales hacen un llamado a la ciudadanía para colaborar con las iniciativas de prevención y garantizar el cumplimiento de las recomendaciones sanitarias, con el objetivo de reducir la propagación de esta enfermedad.

