La provincia de Imbabura se prepara para recibir turistas durante el feriado por el Día de los Difuntos y la independencia de Cuenca, y uno de sus destinos más emblemáticos, Urcuquí, busca recuperarse tras el impacto económico del último paro indígena. Con acceso libre en peajes, un IVA reducido al 8 % y una variada oferta de atractivos naturales, el cantón se presenta como una opción ideal para el descanso y la reactivación local.
Durante las protestas, Urcuquí —conocido por sus aguas termales medicinales y su producción de espárragos de exportación— sufrió fuertes pérdidas debido al bloqueo de vías que impidió la llegada de visitantes y la salida de productos agrícolas. Según estimaciones locales, de los 60 millones de dólares en pérdidas registradas en Imbabura, entre 4 y 5 millones corresponden a este cantón, afectando principalmente a los sectores turístico, ganadero, agrícola y comercial.
Luis Carlos Ruiz, miembro de la Red de Turismo de Urcuquí, señaló que las reservas hoteleras para este feriado no superan el 1 % de ocupación, cuando en años anteriores llegaban al 30 %. “Después del paro, esperábamos visitantes, pero muchos aún tienen temor por la violencia que se vivió”, comentó. Por ello, el sector turístico solicita al Gobierno una campaña nacional de promoción que informe que la vía E35, que conecta Quito, Imbabura y Carchi, está completamente habilitada y que no existen riesgos de seguridad.
Asimismo, los empresarios locales esperan la visita del presidente Daniel Noboa para presentar propuestas e integrarse a los incentivos económicos que el Gobierno ha ofrecido a las zonas afectadas.
Uno de los principales atractivos de Urcuquí son las termas de Chachimbiro, a solo 15 minutos del centro urbano. Ruiz destaca que sus aguas tienen propiedades únicas en el país, certificadas para uso medicinal, y que constituyen un factor diferenciador frente a otros destinos de la provincia. “Son aguas con componentes especiales, ideales para tratamientos terapéuticos”, añadió.
Urcuquí se ubica a 25 minutos de Ibarra, dos horas de Quito y doce horas de Guayaquil, con una vialidad moderna, asfaltada e iluminada, lo que facilita el acceso de turistas desde diferentes puntos del país. En cuanto a hospedaje, hay opciones para todos los presupuestos, desde habitaciones de $15 por persona hasta suites de lujo que alcanzan los $200 por noche.
La reducción temporal del IVA al 8 % representa un impulso clave para el turismo, ya que permite a los visitantes ahorrar y destinar más recursos a actividades recreativas o gastronomía local. Por ejemplo, una experiencia de parapente que costaba $50 ahora cuesta $46, un ahorro que se multiplica en viajes familiares. “Esta medida no solo incentiva el consumo, sino que genera movimiento económico en toda la provincia”, explicó Danilo Sánchez, presidente de la Cámara de Turismo de Ibarra.
Sánchez agregó que la combinación de incentivos fiscales, exoneración de peajes y solidaridad ciudadana está generando resultados positivos: “Ya se estima que la ocupación hotelera alcance entre el 30 % y el 36 %, el doble de lo habitual en estas fechas. Esperamos ver llena a Ibarra, Cotacachi, Otavalo y todos los cantones del norte del país”, aseguró.
Los emprendedores urcuquireños mantienen el optimismo. Con descuentos, nuevas promociones y la calidez de su gente, esperan que este feriado marque el inicio de la recuperación turística y económica de una de las zonas más afectadas de Imbabura.

