En Santo Domingo de los Colorados, una serie de ataques con explosivos y amenazas telefónicas ha encendido las alarmas entre la población, evidenciando el aumento de la extorsión como método de presión para obtener dinero ilícito. En menos de siete días, dos viviendas y un establecimiento comercial sufrieron atentados, generando preocupación en los afectados y en la comunidad.
El primer incidente ocurrió en la vivienda de un comerciante de mariscos, ubicada cerca de un mercado popular en la ciudad. La explosión causó daños significativos a la estructura del inmueble, afectando seriamente la seguridad y tranquilidad del hogar. Posteriormente, el sábado 25 de mayo, se registraron dos ataques más en la misma localidad.
Uno de ellos tuvo como blanco un local comercial, una agencia financiera, donde la onda expansiva provocó la rotura de ventanales y daños en la puerta metálica de acceso, causando alarma entre empleados y clientes. Ese mismo día, la cooperativa de vivienda Brisas del Colorado también fue víctima de un atentado similar, aumentando la sensación de inseguridad en el sector.
Henry Acosta, jefe de Operaciones de la Policía de Santo Domingo, explicó que estos hechos son parte de un patrón de intimidación y coerción utilizado por bandas delictivas para forzar el pago de dinero mediante amenazas y ataques violentos. “Los delincuentes buscan generar miedo en las víctimas para que accedan a sus demandas económicas”, comentó Acosta.
En paralelo, en la provincia de Esmeraldas, las autoridades lograron la aprehensión de un presunto secuestrador vinculado a la organización criminal conocida como Los Ganster, evidenciando la acción continua de las fuerzas del orden para desarticular estas redes delictivas que operan en la región.
La Policía Nacional hace un llamado a la ciudadanía para que denuncie cualquier tipo de amenaza o acto sospechoso, y reitera su compromiso de proteger a las comunidades afectadas por la delincuencia organizada. “La colaboración ciudadana es fundamental para combatir estas conductas y garantizar la seguridad en Santo Domingo y provincias cercanas”, aseguró Acosta.
Estos ataques reflejan una creciente problemática que afecta no solo a los afectados directos, sino también a toda la población, que vive con miedo ante la escalada de violencia vinculada a la extorsión y otras actividades ilícitas. Las autoridades trabajan en operativos y estrategias de prevención para frenar esta ola criminal y garantizar el orden público.
