Un testigo protegido de la Fiscalía General del Estado señaló al exasambleísta de la Revolución Ciudadana, Ronny Aleaga, como uno de los principales coordinadores en la presunta planificación del asesinato del candidato presidencial Fernando Villavicencio. De acuerdo con la versión de Marcelo Nicolás L. S., quien también colaboró en el caso Metástasis, Aleaga habría sido parte del grupo que recaudó cerca de un millón de dólares para solicitar a la organización criminal Los Lobos que ejecutaran el crimen.
El testimonio fue rendido el pasado 25 de septiembre desde el Consulado de Ecuador en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, dentro del proceso conocido como caso Magnicidio FV, cuya investigación inició el 3 de septiembre. En esta causa, la Fiscalía procesa a José Serrano, exministro de Rafael Correa; a los procesados en el caso Metástasis Xavier Jordán y Ronny Aleaga; y al empresario Daniel Salcedo, condenado por corrupción.
Marcelo L. S. aseguró haber sido “la mano derecha” del narcotraficante Leandro Norero, alias Patrón, mientras ambos se encontraban en el Centro de Privación de la Libertad de Cotopaxi. Según su declaración, participó en conversaciones donde se discutieron detalles del asesinato de Villavicencio, ocurrido el 9 de agosto de 2023.
Durante la formulación de cargos, la fiscal Ana Hidalgo identificó a Aleaga como un “coordinador dos”, con funciones de enlace político, detrás de José Serrano, a quien calificó de “coordinador principal”. Xavier Jordán fue señalado como “financista” y Daniel Salcedo como “rastreador”.
Salcedo declaró que Aleaga habría sido el “nexo con el partido”, sugiriendo que el atentado no fue un acto aislado, sino una acción planificada con respaldo político. “Ronny fue a visitar a Jorge Glas y hablamos de cómo iba eso de Fernando Villavicencio. Le dije: ‘Yo ya entregué todo, los seguimientos, y falta que se activen los loquitos que le van a hacer’”, relató Salcedo ante la Fiscalía.
El testigo protegido mencionó que los primeros contactos para ejecutar el crimen se habrían producido en junio de 2022. En esos acercamientos participaron —según su versión— Aleaga, Jordán, Serrano, Rafael Correa y Jorge Glas, quienes habrían pedido a Leandro Norero coordinar seguimientos a Villavicencio debido a sus investigaciones en la Comisión de Fiscalización de la Asamblea Nacional.
La muerte de Norero, ocurrida el 3 de octubre de 2022 dentro de la cárcel de Cotopaxi, detuvo momentáneamente los planes, hasta que los implicados retomaron contactos con alias Pipo y alias Esteban, cabecillas de Los Lobos. Según el testigo, en ese punto se habría reunido un millón de dólares para pagar por el asesinato, dinero que —aseguró— fue bancarizado por Daniel Salcedo y provenía de Aleaga, Jordán, Serrano, Correa, Glas y del propio Salcedo.
En la audiencia de testimonio anticipado, realizada el 31 de octubre en el Complejo Judicial Norte de Quito, Marcelo L. S. reiteró sus afirmaciones, detallando que la comunicación entre los implicados se daba mediante la aplicación encriptada Threema. “Ronny Aleaga mantenía contacto directo con Norero, Jordán, Salcedo, Correa y Glas”, sostuvo.
El abogado Patricio Rosero, representante de las hijas de Fernando Villavicencio, señaló que el testimonio protegido ofrece “coherencia con las pericias realizadas” y refuerza la teoría fiscal sobre la existencia de una estructura organizada con vínculos políticos.
El testimonio será transcrito e incorporado al expediente del caso como elemento de convicción que podría servir a la Fiscalía para sustentar futuras acusaciones contra los procesados o nuevas vinculaciones en la causa Magnicidio FV.

