El Bocuse d’Or, creado en 1987 por el legendario chef francés Paul Bocuse, es considerado el concurso culinario más prestigioso del mundo, un escenario donde la creatividad, técnica y excelencia gastronómica se combinan con los sabores autóctonos de cada país. Inspirado en la nouvelle cuisine, estilo que revolucionó la cocina francesa en los años 60 y 70, el certamen exige a los participantes presentar platos innovadores y técnicamente impecables ante un jurado de alto nivel.
Este año, en la eliminatoria nacional del Bocuse d’Or Ecuador 2025, realizada durante la 1.ª edición del Guayaquil Food Show, seis equipos compitieron bajo estrictas reglas, contando con cinco horas para preparar dos platos: uno de pescado y otro de carne, cada uno con salsas y guarniciones elaboradas desde cero. Los ingredientes fueron seleccionados estratégicamente: para el pescado se emplearon pez brujo y camarones, mientras que para el plato de carne se utilizó lomo fino de res wagyu, lengua de res y salsa maltesa obligatoria.
El jurado, compuesto por representantes de cada equipo, chefs internacionales con experiencia en concursos similares y presidido por Davy Tissot —campeón mundial 2022 de Bocuse d’Or— y Juan Lu Fernández, chef español con dos estrellas Michelin, evaluó presentación, sabores, texturas, equilibrio y creatividad. Además, un jurado de técnicas revisó organización, limpieza, aprovechamiento de productos y eficiencia en cocina durante toda la jornada.
El equipo ganador de Ecuador 2025 estuvo conformado por Daniela Valverde (chef), Katiuska Noboa (ayudante de cocina), José Cevallos (entrenador) y Andrea Sáenz (juez delegada). Su desempeño les otorgó la puntuación más alta y los clasifica para la final continental en EE. UU., en julio de 2026, donde competirán con 12 equipos del continente por un lugar en la gran final en Lyon, Francia, en 2027, que reunirá a 24 países.
El menú presentado por Team Ecuador fue una auténtica oda a la biodiversidad y riqueza de la cocina ecuatoriana, combinando ingredientes de la Costa, el Litoral y la Amazonía:
- Roulade de lomo fino de res acentuado con Koji y cebollas carbonizadas, acompañado de crumble de frutos secos y lentejas tostadas con salsa de tuétano.
- Tartaleta de polenta con coliflor avellanado, cebollas encurtidas en Jamaica y bombón de foie gras con remolacha.
- Muselina de quinua con alioli de pimiento, velo de aceitunas y uvilla.
- Aligot de papa con parmesano.
- Lengua braseada en cacao amazónico.
Según los organizadores, este resultado refleja no solo la técnica y creatividad de los chefs ecuatorianos, sino también el potencial del país para destacar en escenarios internacionales, promoviendo productos locales, talento culinario y cultura gastronómica. Con ocho meses de entrenamiento, el equipo se prepara para representar a Ecuador con excelencia, pasión y competitividad en la próxima gran final.
El Bocuse d’Or se consolida como una plataforma global donde los chefs muestran lo mejor de su creatividad y destreza, y Ecuador apuesta a repetir su histórico ingreso a la final de Lyon, reafirmando su lugar en la gastronomía profesional mundial.

