El alcalde de Londres, Sadiq Khan, ha afirmado en un reciente podcast que los ataques del expresidente Donald Trump contra él durante su primer mandato fueron motivados por su color de piel y su religión musulmana. Según Khan, las críticas del exmandatario estadounidense, que se extendieron a lo largo de varios años, no eran meras diferencias políticas, sino algo “personal” relacionado con su identidad.
La acusación de Khan: discriminación racial y religiosa
En el podcast titulado “High Performance”, que fue grabado antes de las elecciones presidenciales estadounidenses del 5 de noviembre pero se difundió recientemente, Khan declaró que, si no fuera musulmán ni de ascendencia pakistaní, Trump no habría dirigido sus ataques hacia él. “Si yo no tuviera este color de piel, si no fuera un musulmán practicante, él no la habría tomado conmigo”, afirmó el alcalde laborista, hijo de inmigrantes paquistaníes. Esta declaración subraya lo que Khan considera un claro acto de discriminación racial y islamofobia por parte de Trump, quien fue un crítico constante de su gestión.
Khan expresó también su preocupación sobre las implicaciones de estos ataques, no solo para él y su familia, sino para el futuro liderazgo mundial de Trump. «Me afecta a mí y a mi familia. Pero lo que me preocupa no somos yo y mi familia, lo que me preocupa es que él sea el líder del mundo libre», añadió el alcalde de Londres, destacando la gravedad de lo que considera una actitud divisiva y peligrosa para la política global.
Una relación tensa y acusaciones mutuas
La relación entre Khan y Trump ha estado marcada por constantes tensiones desde el inicio del mandato de Trump en 2017. En 2019, el presidente estadounidense calificó a Khan de “perdedor irremediable” y “muy tonto”, acusándolo de no hacer lo suficiente en la lucha contra el terrorismo en Londres. Trump también cuestionó la capacidad del alcalde para liderar la ciudad, afirmando que estaba “haciendo un muy mal trabajo”.
Por su parte, Khan no se quedó atrás y acusó a Trump de promover un populismo de extrema derecha y de tener políticas que él consideraba sexistas, homófobas, islamófobas y racistas. Uno de los episodios más emblemáticos de la relación conflictiva entre ambos fue la aprobación de Khan a la presencia en Londres de un gigantesco bebé inflable con la figura de Trump, que fue exhibido durante las protestas en 2019 contra la visita oficial del presidente estadounidense al Reino Unido.
Política exterior británica: contradicción dentro del Partido Laborista
Las declaraciones de Khan sobre Trump en el podcast contrastan con las posturas adoptadas por otros miembros del Partido Laborista en el Reino Unido, en especial el líder del partido, Keir Starmer. Tras la reelección de Trump en noviembre de 2020, Starmer elogió lo que describió como una “victoria electoral histórica” y resaltó que su conversación telefónica con el presidente estadounidense fue “muy positiva, muy constructiva”. El primer ministro británico también declaró que la “relación especial” entre el Reino Unido y los Estados Unidos prosperaría durante el segundo mandato de Trump, a pesar de las tensiones generadas por figuras como Khan.
Esta diferencia de enfoques dentro del Partido Laborista pone en evidencia las tensiones internas que existen sobre cómo manejar las relaciones con Estados Unidos y cómo abordar las políticas de Trump, especialmente en temas de racismo y división social.
Trump y sus políticas controvertidas
El expresidente Trump ha sido una figura polarizadora tanto en Estados Unidos como en el ámbito internacional. Durante su mandato, sus políticas y retórica fueron frecuentemente criticadas por ser divisivas y discriminatorias, particularmente hacia comunidades musulmanas, latinas y afroamericanas. Sus comentarios y acciones durante sus años en la Casa Blanca generaron fuertes reacciones a nivel global, con líderes de todo el mundo, incluidos muchos de la Unión Europea y países del Medio Oriente, cuestionando sus posturas.
Khan: un líder bajo ataque
Sadiq Khan ha sido una figura política prominente en el Reino Unido, siendo el primer alcalde musulmán de una gran capital occidental. Su liderazgo en Londres ha sido frecuentemente desafiado, no solo por figuras como Trump, sino también por otros opositores políticos dentro de su propio país. Sin embargo, Khan ha mantenido su postura firme en defensa de los derechos humanos, la inclusión y la igualdad, principios que a menudo han estado en conflicto con las políticas de Trump.
Los comentarios de Khan sobre la discriminación y el ataque personal que sufrió a manos de Trump resaltan las complejidades de la política internacional y los desafíos que enfrentan los líderes de minorías en un contexto global marcado por el auge de discursos populistas y de extrema derecha.

