Las oficinas del Registro Civil municipal de Guayaquil han registrado un aumento significativo de usuarios en los últimos días, motivados por la proximidad de la consulta popular y el referéndum del domingo 16 de noviembre. Ciudadanos acudieron en masa para tramitar su cédula de identidad y garantizar su derecho a voto.
Oliver Kuzme, de 38 años, comentó que, pese a esperar cerca de una hora y media, el proceso fue ágil y la atención eficiente. “Perdí mi cédula y vine por las elecciones; el trámite fue rápido”, indicó. Santiago, otro usuario que llegó a las 10:00 de este lunes, coincidió en que, aunque la afluencia es alta, el servicio avanza con orden y sin contratiempos. Mario Villacrés también destacó la rapidez, recibiendo su cédula en menos de una hora.
José Miguel Pérez García, director ejecutivo de la Corporación Registro Civil de Guayaquil, informó que la demanda de cedulación ha aumentado notablemente en los últimos días. “Estimamos emitir más de 3.000 cédulas por día durante esta semana”, señaló. Para atender esta demanda, las 16 oficinas municipales operan en horario extendido. Además del centro principal en la Martha de Roldós, existen puntos de atención en la terminal terrestre, el aeropuerto, centros comerciales y brigadas en Tenguel y Posorja.
El funcionario recordó que en el Registro Civil municipal no se requiere cita previa. Los ciudadanos se acercan, reciben su tique, pagan la tasa correspondiente y son atendidos por orden de llegada. El trámite dura menos de quince minutos y el documento se entrega de inmediato. Para garantizar atención oportuna, los adultos mayores, embarazadas y personas con discapacidad son atendidos en ventanillas especiales sin necesidad de turno.
Las tarifas se mantienen según las tasas aprobadas por el Concejo Cantonal: $5 por primera cédula, $16 por renovación y gratuita para personas con discapacidad igual o superior al 30%.
El pasado 8 de noviembre, el Registro Civil estatal también realizó una jornada especial en 49 agencias del país, de 08:00 a 12:00, dirigida a quienes tenían turno agendado, mientras que los grupos prioritarios pudieron acudir sin cita.

