Quito ha comenzado a implementar los racionamientos de agua anunciados por las autoridades municipales, pero los residentes de varios sectores de la ciudad han reportado que el servicio no está cumpliendo con los horarios estipulados. Aunque el Municipio de Quito había informado sobre cortes alternados en el suministro de agua para los próximos meses, los horarios de corte y restablecimiento no coinciden con lo prometido, lo que ha generado malestar entre los ciudadanos afectados.
Según los detalles proporcionados por la municipalidad, los cortes de agua se aplicarían en turnos alternos para unos 70.000 habitantes de 95 barrios de Quito, en zonas como La Tola, Luluncoto, Villaflora, La Forestal, y el sur de la ciudad. Las autoridades habían establecido que el racionamiento se llevaría a cabo de manera controlada, con horarios específicos de corte entre las 17:00 y las 03:00, pero los testimonios de los habitantes no concuerdan con esta programación.
César Bermeo, vecino de La Tola, en el centro de Quito, comentó que el agua se cortó puntualmente a las 17:00, tal como se había informado, pero no regresó a su hogar hasta las 10:00 de la mañana siguiente, cuando él ya había salido de su casa. Otros residentes, como los de Villaflora, en el sur de Quito, indicaron que el corte comenzó una hora antes de lo anunciado, a las 16:00, y aunque se esperaba que el agua regresara a las 06:00, lo hizo con una presión mucho más baja que lo habitual.
El alcalde de Quito, Pabel Muñoz, ha expresado que las decisiones sobre el racionamiento se basan en la reducción de caudales de los embalses que abastecen la ciudad. Las medidas de restricción se están aplicando en dos de los cuatro sistemas principales de abastecimiento de agua, como es el caso de la planta Bellavista, en donde se reducirá el caudal durante la noche, entre las 22:00 y las 03:00. En tanto, en los sectores abastecidos por el sistema Pita-Puengasí, los cortes se realizarán entre las 17:00 y las 03:00 del día siguiente, lo que ha resultado en una considerable alteración en la vida cotidiana de los residentes.
A pesar de las explicaciones de las autoridades, las quejas siguen siendo constantes. Los habitantes de varios barrios han resaltado que, además de los retrasos en el retorno del agua, la presión del servicio es insuficiente, lo que afecta el funcionamiento de equipos domésticos y dificulta las tareas cotidianas, como la preparación de alimentos o la limpieza.
El Ministerio del Ambiente ha anunciado que se llevarán a cabo inspecciones en los embalses que abastecen a la ciudad, con el objetivo de evaluar la situación y proponer soluciones a largo plazo. Sin embargo, el alcalde Muñoz respondió a esta medida de manera irónica, sugiriendo que ya se habían tomado las decisiones necesarias en el municipio, aunque los resultados no se han reflejado aún en el servicio.
El racionamiento de agua en Quito, que comenzó el miércoles sin una fecha clara de finalización, responde a una serie de factores que incluyen la reducción de caudales en los embalses y el aumento de la demanda debido a la temporada seca. Sin embargo, las autoridades deben tomar en cuenta la experiencia de los habitantes, que esperan un servicio más eficiente y acorde con los tiempos anunciados.

