La familia de Alejandra Chicaiza se encuentra en una angustiosa situación, buscando atención médica para su madre, María Dolores, de 65 años. Este drama comenzó el pasado viernes, cuando María sufrió un infarto cerebral, agravando su ya complicado historial médico relacionado con problemas cardíacos. A pesar de ser una comerciante activa y estar afiliada al seguro social, el acceso a la atención que necesita se ha vuelto una verdadera pesadilla.
Residentes en el sector de La Ofelia, al norte de Quito, Alejandra y su familia solicitaron una ambulancia que nunca llegó. Sin otra opción, trasladaron a su madre a un hospital del IESS cercano, donde se enfrentaron a una atención deficiente y deshumanizada. Tras una valoración inicial, les informaron que su madre había sufrido un infarto, pero que el hospital no contaba con tomógrafo ni anticoagulantes para atender su condición.
Después de solicitar nuevamente una ambulancia para un traslado, la familia se vio obligada a llevar a María a una clínica privada. Allí, aunque el trato médico fue mejor, la parte administrativa presentó nuevos obstáculos. A pesar de que le colocaron anticoagulantes y realizaron un procedimiento, María permanece sedada, y se ha determinado que necesitará una unidad de cuidados intensivos (UCI).
El lunes, Alejandra inició los trámites para el traslado de su madre al hospital Carlos Andrade Marín (HCAM) del IESS, debido a su afiliación. Sin embargo, la respuesta fue desalentadora: el hospital no tenía capacidad en UCI. La familia también se quejó del manejo administrativo en la clínica privada, ya que les exigieron un documento para que el IESS cubriera los costos, pero solo lo recibirían tras el pago de la cuenta, que ya ascendía a 30,000 dólares.
«Estamos reclamando que se garantice la salud de mi mamá. Es una situación desesperante. La vida de mi madre no debería ser un juego, al igual que la de nadie», expresó Alejandra, denunciando el trato deshumanizado del IESS y la ineficiencia de las autoridades sanitarias.
La familia hace un llamado para que se reactive la red provincial de salud, de modo que el IESS pueda verificar la disponibilidad de camas en hospitales públicos o privados. Alejandra ha recibido mensajes del IESS con instrucciones sobre los pasos a seguir, los cuales ya han cumplido.
La historia ha resonado en redes sociales, donde muchos usuarios han mostrado su solidaridad y ofrecido ayuda, sugiriendo incluso acciones legales. Varios comentaron sobre la dificultad de recibir atención médica en Ecuador, resaltando la complejidad de la situación.
Desde el HCAM, se indicó que los traslados dependen de la capacidad resolutiva del hospital y del criterio médico, así como de la disponibilidad de camas. Además, mencionaron que es crucial activar la red de salud si no pueden recibir al paciente.

