Tras varios días de paralización por problemas en la infraestructura de transporte, la producción petrolera de Ecuador muestra señales claras de recuperación, superando los 190.000 barriles diarios, gracias a la reactivación de los oleoductos clave para el país.
De acuerdo con cifras oficiales de Petroecuador, entre el 22 y el 27 de julio se logró incrementar la producción en 138.260 barriles diarios, lo que representa un avance importante en el proceso de normalización de las operaciones, tras las afectaciones causadas por eventos climáticos y problemas logísticos.
“Estamos avanzando progresivamente en el restablecimiento de la producción nacional. La meta es alcanzar los niveles previos a la paralización”, informó la empresa estatal.
Contexto de la paralización
Antes de la interrupción de las operaciones, Ecuador producía un promedio de 464.637 barriles diarios, un nivel que aún está lejos de alcanzarse en el corto plazo. Sin embargo, los esfuerzos del Gobierno y Petroecuador por estabilizar la cadena productiva han empezado a rendir frutos con este repunte parcial.
La suspensión fue provocada por deslizamientos de tierra y otros eventos naturales que afectaron la infraestructura del Oleoducto de Crudos Pesados (OCP) y el Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE), dos de las vías más importantes para la exportación y transporte interno del crudo ecuatoriano.
“La reactivación de los oleoductos fue clave para retomar el ritmo de extracción y distribución del petróleo”, indicaron fuentes del sector.
Impacto económico y perspectivas
El petróleo es la principal fuente de ingresos fiscales de Ecuador, por lo que cualquier alteración en la producción tiene un impacto directo sobre la economía nacional. Con este repunte, se espera que en las próximas semanas la cifra continúe aumentando, especialmente si las condiciones climáticas se mantienen estables y los trabajos de reparación se consolidan.
Petroecuador también señaló que el objetivo del segundo semestre de 2025 es retomar los niveles promedio de producción anteriores a la emergencia, fortaleciendo el mantenimiento preventivo en zonas de riesgo y optimizando las operaciones técnicas en los campos petroleros.

