Durante el XVII Congreso de la Asociación de Academias de la Lengua Española, celebrado entre el 11 y el 13 de noviembre en Quito, se abordaron varios temas cruciales relacionados con la lengua española, incluyendo su evolución y la influencia creciente de la inteligencia artificial en la comunicación y la educación. En este importante evento académico, se presentaron actualizaciones clave al Diccionario panhispánico de dudas (DPD), la obra fundamental de consulta para resolver cuestiones lingüísticas y gramaticales dentro del ámbito hispanohablante.
Uno de los temas más debatidos en este congreso fue el plural de los préstamos lingüísticos recientes, como el caso de la palabra máster. En la actualización del DPD, la Real Academia Española (RAE) aclaró que, en cuanto al plural de máster, existen dos formas aceptadas: másteres y másters. Esta decisión refleja la flexibilidad lingüística que caracteriza al español, ya que ambas opciones son válidas y dependen del uso que prevalezca entre los hispanohablantes.
La evolución de los préstamos en el español
El plural de los préstamos es una cuestión recurrente en la evolución del español, especialmente cuando se trata de palabras extranjeras que se adaptan a la lengua. En este sentido, la RAE señaló que másteres y másters se ajustan a las reglas gramaticales del español, tomando como base otras palabras que siguen patrones similares. Por ejemplo, préstamos anteriores como revólveres, líderes, cócteles y mítines formaban su plural añadiendo la terminación -es. Esto hizo suponer que los nuevos préstamos, como máster, seguirían el mismo camino, adoptando el plural en -es. Sin embargo, la realidad ha demostrado una tendencia creciente hacia la forma plural con -s, es decir, másters.
El papel de los hispanohablantes en la evolución del idioma
Una de las cuestiones clave que se discutieron en el congreso fue cómo el uso de los hablantes de español determina, en última instancia, la evolución del idioma. La RAE subraya que, aunque ambas formas plurales sean correctas desde el punto de vista gramatical, será la preferencia y frecuencia de uso entre los hispanohablantes la que, con el tiempo, definirá cuál forma prevalecerá en el futuro. Esto resalta la naturaleza dinámica del idioma español y cómo se adapta constantemente a las necesidades y hábitos de los hablantes.
Además de los debates sobre los préstamos lingüísticos, el Congreso también abordó la creciente influencia de la inteligencia artificial (IA) en la enseñanza y el uso del idioma. La IA está teniendo un impacto significativo en cómo se enseñan los idiomas y cómo se procesan las lenguas a través de la tecnología, lo que plantea nuevos retos para la preservación y evolución del español en el siglo XXI.
El futuro del español en la era digital
La discusión sobre la IA en el contexto del idioma español destaca una realidad contemporánea: el español, como lengua global, está siendo modelado por las nuevas tecnologías. En este sentido, el Congreso de la Lengua también reflexionó sobre cómo las herramientas digitales, como los traductores automáticos y las plataformas de aprendizaje de idiomas, pueden influir en la manera en que los hispanohablantes usan y entienden su idioma.
Este tipo de encuentros académicos es fundamental para mantener la lengua viva y adaptable, mientras se preservan sus tradiciones y normas. En este contexto, la RAE continúa actualizando y revisando el Diccionario panhispánico de dudas para ofrecer una guía clara a los hablantes del español, asegurando que el idioma se mantenga coherente, pero también flexible frente a los desafíos del presente y el futuro.

