Convertir la cocina en una experiencia divertida, saludable e incluso terapéutica fue el punto de partida para que Francesca Petrilli, creadora de Di Simona Pastas, y la chef Irene González, propietaria del restaurante Il Buco, unieran talentos en un taller culinario abierto al público. Así nació “Masa a Mano”, una propuesta que enseña a elaborar pasta fresca desde cero.
La iniciativa surgió como una actividad para acercar a los comensales a la tradición italiana, pero también como un espacio de aprendizaje práctico. En los talleres, los asistentes preparan masas para raviolis y fettuccini, aprenden la técnica correcta para estirarlas y cortarlas, y descubren cómo cocinarlas en su punto ideal. Además, se exploran combinaciones de salsas y recetas que forman parte del repertorio gastronómico de la chef González.
Para Petrilli, la pasta fresca no solo destaca por su sabor, sino también por sus beneficios nutricionales. Explica que, al no someterse a procesos de secado agresivos, conserva mejor sus nutrientes, vitaminas y proteínas. Esto facilita la digestión y permite que la masa absorba de forma más eficiente la salsa, evitando la textura gomosa que suele asociarse a productos industriales.
Entre las preparaciones más solicitadas por los participantes figuran los raviolis rellenos de espinaca acompañados con salsa de nuez, una de las especialidades de la casa. La experiencia incluye consejos prácticos sobre tiempos de cocción, proporciones y presentación, con el objetivo de que los asistentes puedan replicar las recetas en sus propios hogares.
La propuesta también apuesta por la inclusión alimentaria. Di Simona Pastas ofrece opciones veganas y libres de gluten, pensadas para personas con intolerancias o que siguen estilos de vida específicos. Entre sus productos destacan pastas elaboradas con alverja como fuente de proteína, sin necesidad de químicos ni conservantes, lo que refuerza su perfil artesanal.
Como parte de la experiencia gastronómica, comparten recetas como los ravioles de carne en salsa cremosa de tomate y paprika, ideales para tres personas. La preparación incluye saltear cebolla en aceite de oliva, añadir paprika, incorporar crema de leche y concentrado de tomate, y dejar reducir la salsa antes de integrar los ravioles previamente cocidos. El toque final lo aportan el queso parmesano y la albahaca fresca.
“Masa a Mano” se consolida así como una alternativa culinaria que combina tradición, técnica y bienestar. Más que un simple taller, se trata de una invitación a reconectar con los procesos artesanales y descubrir que preparar pasta fresca en casa puede ser una experiencia cercana, creativa y llena de sabor.

