En Ecuador, más de tres millones de mujeres en edad de trabajar no forman parte del mercado laboral, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) correspondientes a junio de 2024. En total, el número de mujeres con 15 años o más, consideradas en edad laboral, alcanza los 6′753.652, de las cuales solo el 54% están activamente en la Población Económicamente Activa (PEA), es decir, aquellas que están empleadas o buscan empleo. Esto se traduce en 3′636.375 mujeres que participan en el mercado laboral.
A pesar de este número significativo, aún quedan 3′117.277 mujeres en edad laboral que están fuera de la PEA. Este grupo está compuesto por personas que no buscan empleo y no están disponibles para trabajar, como estudiantes, jubiladas o aquellas dedicadas a otras actividades no remuneradas. Según la definición del INEC, estas personas no trabajan ni están dispuestas a hacerlo durante la semana de referencia de la encuesta.
El porcentaje de mujeres fuera del mercado laboral ha permanecido bastante estable desde 2008. En ese año, el 56% de las mujeres en edad laboral formaban parte de la PEA, lo que indica una ligera disminución de dos puntos porcentuales en los últimos 16 años. Esta falta de avance en la participación femenina en el mercado laboral refleja una realidad preocupante.
La analista económica Paola Ycaza destaca dos factores principales que contribuyen a esta situación. En primer lugar, la responsabilidad del hogar sigue recayendo predominantemente en las mujeres, lo que limita su disponibilidad para el empleo. En segundo lugar, muchas mujeres eligen carreras saturadas en comparación con sus homólogos masculinos. Por ejemplo, por cada mujer que estudia una carrera en ciencia y tecnología, hay cuatro hombres.
Ycaza lamenta que esta realidad limite el potencial económico del país. «Es una pena que más mujeres no puedan contribuir al crecimiento económico. A menudo existe la creencia errónea de que ciertos trabajos son solo para hombres. Mientras no se visibilice que las mujeres también pueden desarrollar aplicaciones o desempeñar roles en tecnología, esta situación no cambiará», afirma. Con el avance de la inteligencia artificial, señala, surgen nuevas oportunidades que las mujeres podrían aprovechar para incrementar su participación en el mercado laboral.

