Marcela Aguiñaga: “La política no era mi destino, pero se puso en mi camino”

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Marcela Aguiñaga: política con frescura y equilibrio

Aunque no se considera una política joven, Marcela Aguiñaga, prefecta del Guayas, se presenta con jovialidad y naturalidad. Rodeada de un equipo millennial, ha aprendido sobre cultura pop asiática y redes sociales, mostrando un lado relajado y accesible que se refleja tanto en su vida profesional como personal.

Lugares de Guayaquil con valor emocional

Entre sus sitios favoritos están la isla Santay, los Manglares Churute y Playas. “Me duele ver la isla Santay destruida; no solo la defendí como ministra, sino que promovimos su desarrollo turístico”, comenta. Su infancia transcurrió entre el centro de Guayaquil y la ciudadela Miraflores, en un barrio que describe como entrañable y seguro.

Recuerda también los almendros, guayacanes y samanes que llenaban su niñez de aventuras y juegos, símbolos de una ciudad que ha cambiado con el desarrollo urbano.

Vida personal y balance profesional

Aguiñaga destaca la importancia de desconectarse al llegar a casa. “Es una regla de oro”, afirma. Dedica tiempo a su hogar, cocina y cuida a su perrhija Patria. Además, disfruta la lectura, el cine, series, el ejercicio y paseos por el Malecón o la playa como formas de recargar energía.

Una política que abraza la cultura pop

Su afición por la cultura pop asiática, motivada por su equipo millennial, la ha llevado a participar en eventos de cosplay y seguir series como Dragon Ball y Naruto. Según ella, aprender de su equipo joven es clave para liderar y mantenerse vigente en la comunicación actual.

Vocación y causas sociales

Marcela confiesa que, de no haber sido política, habría continuado como abogada ambiental. Su interés por causas sociales se refleja en programas como Manzanas de Cuidados, apoyando a madres con hijos con discapacidad y promoviendo la salud mental, ámbitos donde identifica alta sensibilidad y necesidad de visibilidad.

Superación personal y consejos

Ha enfrentado pérdidas tempranas, como la muerte de su madre, y desafíos profesionales que la moldearon. Su consejo a los jóvenes guayaquileños: no rendirse, perseguir sueños, aprovechar la tecnología y buscar ayuda cuando sea necesario.

A su yo de 30 años le diría: “Sé menos intensa, menos explosiva, respira, toma pausas y piensa antes de reaccionar”.

Valores en amistad y pareja

La lealtad, gratitud y reciprocidad son esenciales para ella, tanto en amistades como en relaciones amorosas. Describe a su pareja, Mauricio Guim Bastidas, como un remanso de paz, con quien planea casarse a los 52 años. Su historia de encuentro, basada en la sorpresa y la humildad, refleja el valor de las relaciones auténticas.

Redes sociales y responsabilidad

Aunque hoy tiene mayor presencia en redes, no se considera influencer. Su enfoque es comunicarse de manera efectiva y responsable, equilibrando su vida privada y profesional.

Cuidado personal y longevidad en la política

Marcela subraya la importancia del ejercicio, la alimentación equilibrada y el bienestar emocional para manejar el estrés político. “La política envejece por los altos niveles de cortisol, pero canalizarlo con ejercicio y meditación ayuda a mantener la energía y salud”, señala.

Reflexión final

Si pudiera cambiar algo, sería la oportunidad de estudiar en el extranjero, quizá en Harvard, pero valora lo aprendido en su ciudad y universidad. Su recorrido demuestra que la pasión, la disciplina y la sensibilidad social pueden converger para construir un liderazgo cercano y humano.

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