El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, instó este viernes a Estados Unidos a actuar de manera conjunta en la lucha contra el narcotráfico, en lugar de realizar ataques unilaterales en aguas de otros países. Lula enfatizó que antes de castigar o juzgar a alguien, se deben presentar pruebas sólidas, subrayando la importancia de respetar la soberanía de los Estados y la autodeterminación de los pueblos.
“Antes de juzgar a alguien, antes de castigar a alguien, hay que tener pruebas. No se puede simplemente decir que se va a invadir o a combatir el narcotráfico en territorio ajeno, sin considerar la constitución de otros países”, declaró el mandatario brasileño desde Yakarta, la primera escala de su gira por el Sudeste Asiático.
Contexto de la escalada militar estadounidense
La Administración del expresidente Donald Trump ha intensificado sus acciones contra carteles latinoamericanos, a los que ha catalogado como grupos terroristas y con quienes ha declarado un conflicto armado directo. Esta estrategia ha incluido la destrucción de embarcaciones sospechosas de tráfico de drogas en aguas internacionales del Caribe y el Pacífico, con un total de nueve naves hundidas según informes del Ejército estadounidense.
Lula resaltó la importancia del diálogo y la cooperación internacional, sugiriendo que EE. UU. trabaje junto a policías y sistemas judiciales locales, en lugar de emprender operaciones militares unilaterales. “Es mucho mejor que EE. UU. esté dispuesto a dialogar con la policía de nuestros países, con las comunidades de justicia de cada país, para que podamos hacer algo juntos”, señaló.
El presidente brasileño también mencionó la posibilidad de conversar directamente con Trump durante su participación en la cumbre de líderes de la ASEAN en Kuala Lumpur, expresando que sería un “inmenso placer” abordar este y otros temas.
Reacciones regionales y críticas internacionales
Los ataques de EE. UU. han generado tensiones con países latinoamericanos. Los gobiernos de Nicolás Maduro en Venezuela y Gustavo Petro en Colombia, ambos señalados por Trump como involucrados con el narcotráfico, denunciaron estas acciones como asesinatos y ejecuciones extrajudiciales. Además, organizaciones internacionales, entre ellas Amnistía Internacional, han cuestionado la legalidad y ética de estas operaciones.
La escalada comenzó en agosto con el despliegue de buques estadounidenses en el Caribe, con Venezuela como foco principal, y se extendió posteriormente a aguas del Pacífico, involucrando a Colombia. Expertos alertan que la militarización de la lucha antidrogas aumenta las tensiones regionales y puede complicar la cooperación internacional.
Lula, por su parte, aboga por un enfoque basado en pruebas, diálogo y respeto a la soberanía, dejando claro que cualquier acción unilateral podría generar conflictos innecesarios y afectar la estabilidad de la región. Su postura refuerza la idea de que la cooperación multinacional es esencial para enfrentar el narcotráfico de manera efectiva y respetuosa de las leyes internacionales.

