Tras un mes paralizado por las protestas en Imbabura, el sector hotelero de Otavalo comienza a levantarse con la esperanza puesta en el próximo feriado nacional de noviembre. Las pérdidas económicas generadas por los 31 días de interrupciones alcanzan los $80 millones, según cifras de la Cámara de Comercio de Imbabura.
El 23 de octubre, un día después del anuncio del fin del paro, los hoteles del centro de Otavalo comenzaron a reabrir sus puertas con el propósito de atraer nuevamente a turistas nacionales y extranjeros. Sin embargo, la recuperación no ha sido inmediata.
“Empezamos a abrir, pero no hay huéspedes aún. Esperamos que la gente venga en el feriado”, comenta María Elena Pineda, administradora del hostal Aly Samaylla, ubicado frente a la reconocida Plaza de los Ponchos. Antes de las movilizaciones, su alojamiento recibía hasta diez visitantes los fines de semana; hoy, se prepara con promociones para incentivar la llegada de turistas.
“Una noche para dos personas costaba $20, pero ahora la ofrecemos a $15. Necesitamos que la gente vuelva”, añade Pineda, confiada en que el feriado nacional será una oportunidad clave para recuperar parte de los ingresos perdidos.
En el hotel Indio Inn, uno de los más concurridos de la ciudad, la situación es similar. Las protestas provocaron la cancelación de varias reservas de grupos extranjeros desde el 22 de septiembre. “Estuvimos cerrados todo el mes. Algunos grupos nos cancelaron por la incertidumbre, pero esperamos que retomen sus viajes en el feriado”, explica una trabajadora del establecimiento.
La tarifa regular del hotel es de $64 por persona, aunque se analiza aplicar descuentos y aprovechar la reducción temporal del IVA para atraer más visitantes. “Estamos evaluando promociones para quienes se hospeden más de dos noches; podrían obtener descuentos o servicios adicionales”, comenta.
Marina Santillán, también del Indio Inn, destaca que la mayoría de sus clientes son ecuatorianos y que la ocupación cayó drásticamente durante el paro. “Otavalo es una ciudad trabajadora y hospitalaria. Confiamos en que este feriado nos visiten más turistas. Necesitamos reactivarnos”, señala.
La dueña del hostal Los Andes, Rosa Elena Pineda, comparte la misma expectativa. Su alojamiento ofrece precios accesibles —$25 por tres camas o $15 por una habitación doble— para facilitar el regreso del turismo. “Siempre damos rebajas porque el turista necesita apoyo. No ganamos nada peleando, debemos reconstruirnos juntos”, dice, apelando a la unidad tras las protestas.
Mientras tanto, las autoridades locales y nacionales preparan medidas de apoyo. Según Michel Saud, director de la Cámara de Comercio de Imbabura, en un feriado nacional la provincia suele recibir una inyección económica de hasta $8 millones. Ante la crisis, se solicitó al Gobierno reducir el IVA al 8 % durante seis meses, propuesta que ya analiza el Ejecutivo.
La ministra de Gobierno, Zaida Rovira, confirmó que la reducción del IVA se aplicará durante el feriado del 1 al 4 de noviembre, como alivio inmediato. Además, el Gobierno anunció un plan de reactivación económica de $50 millones para las provincias de Imbabura, Pichincha y Carchi.
El Municipio de Otavalo también implementará su propio plan local, que contempla reducciones en patentes municipales, ferias y apoyo a emprendedores. Como parte de estas acciones, el 25 de octubre se realizó un “sábado cultural” con música y danza en el petril municipal, una actividad que simboliza el renacer económico y social de la ciudad.
Con el turismo como motor, los empresarios otavaleños apuestan por recuperar la confianza de los visitantes. “Tenemos fe en que este feriado marcará el inicio de nuestra reactivación”, concluye María Elena Pineda.

