La Niña regresa a Ecuador: Alerta para sectores productivos ante enfriamiento del Pacífico

ECONOMÍA

El año 2025 inicia con preocupación para los sectores productivos de Ecuador debido a la reaparición del fenómeno climático La Niña. La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) confirmó el 9 de enero que La Niña ya está presente en las aguas del océano Pacífico Tropical. Este fenómeno, caracterizado por un enfriamiento anómalo de las aguas del Pacífico, podría tener impactos significativos en el clima y la productividad agrícola del país, afectando especialmente a zonas costeras.

De acuerdo con la NOAA, se prevé una probabilidad del 59% de que La Niña persista entre febrero y abril de 2025, lo que podría prolongar sus efectos en las zonas productivas. Este fenómeno climático, contrario a El Niño, se asocia con una caída de las temperaturas y condiciones más secas en las regiones cercanas al Pacífico. Durante 2024, La Niña ya provocó importantes reducciones en la productividad agrícola, afectando cultivos clave en Ecuador.

El Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño (Ciifen) también advirtió el 27 de diciembre de 2024 sobre la intensificación del enfriamiento en las aguas del Pacífico Tropical. Este enfriamiento, combinado con vientos alisios más fuertes, está generando las condiciones típicas de La Niña, que tienden a causar sequías severas y alteraciones en los ciclos agrícolas.

Uno de los sectores más afectados por La Niña es el bananero, que ya sufrió pérdidas significativas en 2024 debido a las bajas temperaturas. Richard Salazar, director ejecutivo de la Asociación de Comercialización y Exportación de Banano del Ecuador (Acorbanec), señaló que el impacto de La Niña el año pasado redujo la productividad en un 15%. Esta disminución en la producción fue especialmente notoria en las hectáreas de banano que experimentaron un retraso en su ciclo de crecimiento debido al clima frío.

A pesar de las pérdidas, Salazar explicó que la caída en la productividad no fue tan grave para el sector debido a que se incorporaron nuevas hectáreas a la producción, lo que permitió compensar parcialmente la baja en el rendimiento. Sin embargo, el panorama actual parece ser menos grave. Según Salazar, las condiciones climáticas son «casi normales» hasta el momento. A pesar de que la temporada de invierno no ha sido tan drástica, el clima sigue siendo un factor clave para el sector bananero, y se continúa monitoreando de cerca el impacto de La Niña.

Salazar indicó que es demasiado temprano para hacer una evaluación precisa sobre cómo este fenómeno podría afectar la productividad del banano en 2025. Aunque los cultivos de banano están presentando un rendimiento ligeramente mejor que el año pasado, es fundamental seguir observando cómo evoluciona La Niña en los próximos meses. Si el fenómeno se intensifica, podría impactar negativamente la calidad y cantidad de los enfundes, que son los racimos de banano listos para la exportación.

En resumen, aunque aún no se puede determinar con certeza el impacto de La Niña en la producción de banano y otros cultivos clave de Ecuador, las autoridades y los productores están en alerta ante las posibles consecuencias. El cambio climático, intensificado por fenómenos como La Niña, sigue siendo un desafío para la agricultura ecuatoriana, que debe adaptarse a las variaciones climáticas para mitigar sus efectos.

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