La Crisis Energética en Guayaquil: Cortes de Luz de Hasta Diez Horas Alteran la Vida Diaria

GUAYAQUIL

Los guayaquileños enfrentan una dura realidad debido a los prolongados cortes de energía que, en algunos casos, llegan a acumular hasta diez horas diarias. Sectores como Sauces, Urdesa, Alborada, el centro, suburbio, avenida Barcelona y Quisquís están experimentando esta situación que altera tanto el comercio como la vida familiar.

Impacto en el Comercio Local

Los racionamientos eléctricos se distribuyen en tres franjas horarias: de 00:00 a 03:00, de 09:00 a 15:00 y de 22:00 a 00:00. Esta situación ha llevado a muchos comerciantes a cerrar sus puertas. Por ejemplo, en el sector Sol Naciente de la avenida Barcelona, Jenny Morán, odontóloga, se vio obligada a cancelar citas. «El desorden en los horarios de corte afecta directamente nuestros ingresos. Algunos pacientes han anulado sus citas por completo», lamentó.

El 24 de septiembre, la doctora cerró su consultorio porque no podía atender a nadie. Para evitar que los alimentos se echen a perder, ella y su familia optaron por comer fuera. «Ya no hacemos compras semanales. Solo compramos lo que podemos consumir en el día», comentó un vecino de Jenny, reflejando cómo esta crisis ha cambiado sus hábitos.

La Vida Cotidiana Alterada

La situación también ha transformado la rutina diaria de las familias. Un padre de familia expresó que «los bebés tienen que hacer sus tareas en horarios específicos, ya que la luz se va inesperadamente». En su hogar, todos intentan acostarse antes de las 21:00 para evitar la falta de electricidad durante la noche.

En la ciudadela Quisquís, la situación es similar. En la avenida principal, los negocios permanecen a oscuras. Aunque algunas panaderías logran abrir, otros establecimientos, como una peluquería, permanecen cerrados a pesar de tener el letrero de «abierto». Mariana Lema, estilista, explicó que «sin luz, perdemos una jornada entera. Solo podemos hacer algunos servicios básicos». La falta de electricidad ha ocasionado que su trabajo se limite drásticamente.

Pérdidas Económicas y Malestar General

Los cortes de energía también han causado pérdidas significativas en productos perecederos. Cecilia Jaramillo, residente de la zona, destacó que «se nos han dañado carnes y lácteos. Hemos comprado reguladores de voltaje, pero aún así, no podemos vivir así». Los comerciantes de Sauces y La Garzota también exigen que se revise el horario de cortes, ya que dificulta la atención al cliente.

Un vendedor en La Garzota mencionó que solo algunos comercios se ven afectados por la falta de luz, pero la incertidumbre sobre la duración de los cortes genera preocupación por los productos que deben conservarse fríos. «Tememos perder nuestros helados», afirmó.

Desesperación y Sugerencias

La desesperación crece entre los comerciantes y residentes, quienes piden a la Corporación Nacional de Electricidad (CNEL) que revise los horarios de corte y mejore la planificación. «Es inaceptable vivir así. Necesitamos soluciones inmediatas», concluyó Mariana.

Con los racionamientos actualizándose diariamente, la población de Guayaquil se encuentra en una lucha constante por adaptarse a esta nueva normalidad, mientras espera que se restablezca la energía de manera adecuada.

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