La construcción de la central térmica de Salitral, ubicada en Guayaquil, marca un hito en la generación eléctrica del país al transformar una antigua cancha de fútbol en una planta capaz de aportar 100 megavatios (MW) al Sistema Nacional Interconectado (SNI). Este ambicioso proyecto está a cargo de la empresa estadounidense Progen y forma parte de un contrato mayor de 150 MW que incluye otra planta en Quevedo.
Carlos Martínez, jefe de Control y Seguimiento de Obra, explicó durante un recorrido que la planta aprovecha el terreno de 46.000 metros cuadrados, incluyendo áreas libres para optimizar el espacio. Según Claudio Otero, jefe de Calidad, el avance de la obra civil ya alcanza el 90 %, mientras se espera la llegada de los 29 generadores por vía marítima al puerto de Guayaquil.
Estas unidades, con una potencia individual de entre 3,5 MW y 3,7 MW, serán instaladas en bases de hormigón diseñadas para soportar las vibraciones inherentes a su operación dinámica. “Cada base incluye pilotes de 23 a 25 metros de profundidad, distribuidos según planos aprobados por Progen”, señaló Martínez. Además, los generadores estarán dispuestos en dos filas paralelas para maximizar la eficiencia del espacio.
El proyecto, que debía entrar en operación desde el 15 de noviembre, se mantiene dentro del cronograma revisado por la Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec), según informó José Walter, director técnico de Progen. Las pruebas iniciales de los generadores están previstas entre la segunda y tercera semana de diciembre.
La planta incluye también unidades de transmisión y abastecimiento de combustible. En la subestación, la energía generada por los 29 generadores será transformada y enviada al sistema eléctrico nacional, gestionado por el Operador Nacional de Electricidad (Cenace). Por su parte, la unidad de abastecimiento contará con tanques de combustible para garantizar el funcionamiento continuo de la planta.
Con una inversión en infraestructura robusta y tecnología avanzada, Salitral promete ser un pilar clave en el suministro eléctrico del Ecuador, consolidando la capacidad del país para enfrentar demandas energéticas crecientes.

