El Castillo de Windsor, residencia de los Príncipes de Gales, fue escenario de un intento de robo el pasado 13 de octubre, según informó el medio británico The Sun. Mientras el príncipe William, Kate Middleton y sus hijos, George (11 años), Charlotte (9 años) y Louis (6 años), dormían en su hogar, Adelaide Cottage, dos hombres enmascarados irrumpieron en la finca, poniendo en alerta a las autoridades locales.
Los delincuentes lograron acceder al área tras superar una valla de seis pies y se dirigieron hacia Shaw Farm, una de las granjas operativas de la propiedad. Según los reportes, los ladrones intentaron sustraer maquinaria agrícola y utilizaron un vehículo robado para abrir una puerta de seguridad y huir.
La policía de Thames Valley, responsable de la seguridad en la zona, confirmó los hechos mediante un comunicado oficial:
«Alrededor de las 23:45 del domingo 13 de octubre, recibimos un informe de robo en una propiedad de Crown Estate en Windsor. Los delincuentes entraron en una granja y se fugaron con una camioneta negra y un quad rojo. Luego se dirigieron hacia la zona de Old Windsor/Datchet».
Aunque no se han registrado arrestos hasta el momento, las investigaciones continúan activamente. Este incidente se produce tras la retirada de policías armados que vigilaban la entrada utilizada por los intrusos, lo que ha generado preguntas sobre los protocolos de seguridad alrededor de los miembros de la realeza.
Por su parte, ni el Palacio de Buckingham ni el Palacio de Kensington, oficinas oficiales de los Príncipes de Gales, han emitido comentarios respecto al robo.
Afortunadamente, no hubo contacto directo entre los delincuentes y los residentes, pero el suceso ha despertado preocupación por la seguridad de la familia real y la vulnerabilidad de los terrenos del Castillo de Windsor, un lugar que combina funciones históricas y residenciales con granjas operativas.
La comunidad local espera que las autoridades logren identificar y detener a los responsables, mientras se refuerzan las medidas de seguridad en la zona para evitar incidentes similares en el futuro.

