El técnico de Paraguay, Gustavo Alfaro, es consciente de que el partido contra Bolivia en la ciudad de El Alto, por la fecha 12 de las eliminatorias sudamericanas, será una prueba extremadamente difícil. A más de 4.000 metros sobre el nivel del mar, las condiciones físicas y la altura representan un desafío considerable para los guaraníes. Sin embargo, el estratega argentino tiene claro que una victoria en este encuentro podría acercar a su selección a la Copa del Mundo de Norteamérica 2026, mucho más que el reciente triunfo ante Argentina.
El cambio de rumbo de Paraguay en las eliminatorias
Paraguay comenzó de manera difícil las eliminatorias, pero en los últimos partidos ha mostrado una notable mejoría. En los últimos cinco encuentros, el equipo logró tres victorias y dos empates, acumulando 11 puntos. Este repunte ha permitido a los guaraníes escalar posiciones y convertirse en serios contendientes para obtener un lugar directo en el Mundial 2026.
Con seis cupos disponibles para Sudamérica, y un séptimo puesto que podría acceder a un repechaje ante una selección de otra confederación, Paraguay se encuentra actualmente en una posición que le permite soñar con una clasificación directa, siempre y cuando sigan sumando puntos en los partidos decisivos, como el que disputarán contra Bolivia.
«Bolivia nos lleva al Mundial», dice Alfaro
Gustavo Alfaro no esconde la importancia del partido que se jugará este martes 19 de noviembre en El Alto. Aunque la victoria 2-1 ante Argentina, lograda en casa, fue un gran impulso para el equipo, el técnico considera que el partido contra Bolivia es aún más crucial para las aspiraciones de Paraguay.
«Si me preguntaran cuál partido de los dos te conviene ganar, yo elegiría a Bolivia. Ganarle a Argentina es prestigio, pero vencer a Bolivia nos lleva al Mundial», afirmó Alfaro, destacando la relevancia de este enfrentamiento en la recta final de las eliminatorias.
La altura de El Alto, un desafío físico enorme
El encuentro ante Bolivia no solo tiene una carga emocional y estratégica, sino que también se jugará en condiciones extremas. La altitud de El Alto, que supera los 4.000 metros sobre el nivel del mar, es uno de los mayores obstáculos que enfrenta cualquier equipo visitante. Para Alfaro, esto significa que la preparación física y mental será clave, ya que las dificultades de jugar en la altura pueden dejar a los jugadores de Paraguay sin fuerzas a medida que avanza el partido.
«Nosotros tenemos que hacer de cuenta que vamos a jugar un partido, no de 90 minutos, sino que el esfuerzo será como si jugáramos un partido de 120 minutos, con alargue», explicó el técnico, subrayando que la fatiga física será un factor determinante.
Alfaro también destacó que, en términos de esfuerzo, jugar en la altura de El Alto es como si Paraguay estuviera «jugando con un jugador menos». Esta realidad obliga a los jugadores a adaptarse rápidamente y a gestionar su energía de manera eficaz durante todo el partido.
El partido clave para las aspiraciones de Paraguay
Aunque la selección paraguaya ha mejorado en los últimos partidos, Alfaro sabe que no se puede confiar en los triunfos pasados. El desafío contra Bolivia es uno de los más importantes, ya que de los resultados que obtenga su equipo dependerá en gran medida su futuro en las eliminatorias sudamericanas. Si bien Paraguay ha mostrado garra y determinación en las últimas fechas, el partido en El Alto será una verdadera prueba de resistencia física y táctica.
«Este partido es una final para nosotros. Si logramos ganar en Bolivia, será un paso más hacia la clasificación directa al Mundial», concluyó Alfaro.
Conclusión
El enfrentamiento entre Bolivia y Paraguay el próximo 19 de noviembre en El Alto es uno de los más esperados en las eliminatorias sudamericanas. Con la clasificación al Mundial 2026 en juego, Gustavo Alfaro y su equipo saben que, a pesar de la reciente victoria ante Argentina, el partido contra Bolivia será decisivo para seguir con vida en la lucha por un lugar en la Copa del Mundo. El desafío será grande, pero la motivación de conseguir un boleto a Norteamérica 2026 es aún mayor.

