Un innovador estudio realizado por investigadores de la Università Cattolica, la Fundación Policlínico Universitario Agostino Gemelli IRCCS, y la Universidad de Catania, podría cambiar el curso de la investigación sobre el Alzheimer y otras enfermedades neurodegenerativas. Los científicos han identificado una posible nueva vía terapéutica que podría ralentizar el deterioro cognitivo asociado con el Alzheimer, utilizando un aerosol nasal como herramienta para tratar la enfermedad.
El equipo de investigación, liderado por los expertos Claudio Grassi y Salvatore Fusco, publicó sus hallazgos en la prestigiosa revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS). Según el estudio, el secreto para frenar la progresión de la enfermedad se encuentra en inhibir una enzima específica en el cerebro llamada S-aciltransferasa, también conocida como zDHHC7. Esta enzima juega un papel crucial en el daño cerebral y la pérdida de memoria que caracteriza al Alzheimer, ya que su presencia elevada contribuye a la acumulación de proteínas tóxicas como la beta-amiloide, las cuales están directamente relacionadas con el deterioro cognitivo.
Lo más innovador de este enfoque es que la inhibición de la zDHHC7 no requiere de un tratamiento invasivo o complicado. Los investigadores han desarrollado una forma de aplicar este tratamiento a través de un aerosol nasal. En sus experimentos con ratones genéticamente modificados para simular los efectos del Alzheimer, los científicos utilizaron un fármaco experimental, el 2-bromopalmitato, administrado mediante un spray nasal. Los resultados fueron sorprendentes: la neurodegeneración se desaceleró, la acumulación de beta-amiloide disminuyó y, lo más notable, la esperanza de vida de los animales se extendió significativamente.
Este hallazgo abre una nueva esperanza para los pacientes de Alzheimer y sus familias, ya que ofrece una alternativa menos invasiva y potencialmente más accesible que otros tratamientos tradicionales. Además, con el respaldo de una financiación de 890.000 euros del Ministerio de Sanidad a través de la convocatoria PNRR 2023, el equipo de investigadores está trabajando para llevar este prometedor tratamiento al ámbito clínico. En los próximos estudios, se explorarán terapias complementarias, como los “parches genéticos”, que podrían bloquear de manera selectiva la actividad de la enzima zDHHC7.
La relevancia de este descubrimiento radica no solo en su potencial para combatir el Alzheimer, sino también en su aplicación a otras enfermedades neurodegenerativas, que afectan a millones de personas en todo el mundo. Si este enfoque se lleva a la práctica clínica, podría marcar un antes y un después en el tratamiento de trastornos cognitivos y neurológicos, retrasando su avance y mejorando la calidad de vida de los pacientes.
El desarrollo de este aerosol nasal ofrece una nueva esperanza para aquellos que luchan contra el Alzheimer, una enfermedad que, hasta ahora, no tiene cura. La investigación continúa avanzando, y con cada paso, la posibilidad de frenar o incluso revertir el daño cerebral causado por el Alzheimer parece cada vez más cercana.

