Cultivos ilícitos de coca en departamentos colombianos afectan a Ecuador y fomentan el narcotráfico
El problema de los cultivos ilícitos de coca en Colombia sigue siendo un desafío creciente, especialmente en los departamentos fronterizos con Ecuador, como Nariño y Putumayo. Según el último informe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), estos territorios colombianos, conocidos por sus grandes áreas de producción de coca, se encuentran entre los cuatro principales en el mundo con más de 30.000 hectáreas dedicadas a este cultivo.
El panorama actual del cultivo de coca en Colombia
Colombia, el mayor productor mundial de hoja de coca, ha experimentado un aumento significativo en los cultivos ilícitos. En 2023, los sembríos de coca aumentaron un 30%, alcanzando un total de 253.000 hectáreas, lo que equivale a más de 230.000 canchas de fútbol profesional. Este aumento se concentra principalmente en los departamentos de Putumayo y Nariño, que limitan con las provincias ecuatorianas de Sucumbíos, Carchi y Esmeraldas.
Este crecimiento de cultivos ilícitos no solo genera preocupación en Colombia, sino también en Ecuador, dado el tráfico ilegal de cocaína hacia este país y su posterior salida hacia otros mercados internacionales. En total, Nariño, Putumayo y otros departamentos como Cauca y Norte de Santander representan casi el 50% de los cultivos ilícitos de coca en Colombia.
El impacto en el tráfico de cocaína
El aumento de la producción de coca en Colombia tiene una relación directa con el incremento de la producción de cocaína, lo que genera un impacto en el tráfico internacional de esta droga. Según la UNODC, las incautaciones de cocaína aumentaron un 53% entre 2022 y 2023, y América Latina se ha convertido en el continente con más consumidores de esta sustancia, con un estimado de 11.8 millones de personas.
El informe de la UNODC también señala que en 2023, la producción de cocaína en Colombia alcanzó unas 2.664 toneladas, de las cuales aproximadamente el 44% provino de los departamentos de Nariño, Putumayo y Cauca, las zonas fronterizas con Ecuador. De esta cantidad, alrededor de 1.100 toneladas son traficadas hacia Ecuador, un país de tránsito clave para la cocaína que se dirige a Oceanía, Asia, Norteamérica, Centroamérica, Europa y África.
Ecuador, un país clave en el tráfico de cocaína
Ecuador se ha convertido en un actor crucial en el tránsito de cocaína debido a su ubicación geográfica estratégica. De acuerdo con la Policía Nacional de Ecuador, un tercio de la cocaína que se produce en los departamentos colombianos cercanos a Ecuador es traficada a través del país. Esto representa unas 390 toneladas de cocaína cada año, y las autoridades ecuatorianas incautaron 196 toneladas en 2023, lo que equivale aproximadamente al 50% de la cocaína traficada a través de sus territorios.
Ecuador es ahora el cuarto país en el mundo en términos de cocaína decomisada en el extranjero, solo por detrás de Colombia, Brasil y Perú. Según la UNODC, alrededor del 8% de las incautaciones internacionales de cocaína provienen de Ecuador.
La expansión de las organizaciones criminales
El aumento de los cultivos de coca en los departamentos colombianos fronterizos con Ecuador también ha atraído a varios grupos armados y criminales, quienes controlan la producción y el tráfico de cocaína en la región. Los grupos disidentes de las FARC y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), dos de las principales organizaciones armadas de Colombia, están operando activamente en estas zonas. En particular, el Frente Oliver Sinisterra (FOS), una disidencia de las FARC, tiene presencia en la provincia ecuatoriana de Esmeraldas y ha sido señalado como responsable de varios actos de violencia, incluidos asesinatos y atentados a fuerzas de seguridad.
De acuerdo con informes de Inteligencia Militar, las operaciones de estos grupos también se han expandido hacia Ecuador, donde los Comandos de la Frontera (CDF), un grupo residual de las FARC, han establecido operaciones en la provincia de Sucumbíos. En Carchi, el ELN también ha sido identificado en actividades de tráfico de cocaína.
Desafíos para las autoridades ecuatorianas
La expansión de los cultivos ilícitos de coca en las zonas fronterizas y el crecimiento del narcotráfico han generado grandes desafíos para las autoridades ecuatorianas, quienes deben enfrentar la infiltración de grupos criminales en sus territorios. En los últimos años, Ecuador ha intensificado sus esfuerzos para combatir el tráfico de cocaína, desmantelando redes de narcotráfico y desmantelando laboratorios y rutas clandestinas.
Sin embargo, la creciente presencia de grupos armados y las rutas de tráfico de cocaína a través de las provincias de Esmeraldas, Carchi y Sucumbíos siguen siendo un problema persistente que requiere una cooperación regional más fuerte entre Ecuador y Colombia para frenar la expansión de este comercio ilegal y proteger la seguridad en la región.
