El riesgo de padecer cáncer se eleva significativamente en personas mayores de 60 años, una realidad preocupante que está teniendo un impacto notable en Ecuador. La enfermedad, caracterizada por la multiplicación descontrolada de células en el cuerpo, puede resultar en tumores tanto malignos como benignos. A pesar de los avances en tratamientos, como los dirigidos a la leucemia, el costo de estas terapias puede alcanzar los 500,000 dólares, lo que limita el acceso a muchos pacientes.
Desde el año 2000, se han observado mejoras en los tratamientos convencionales de cáncer, como la quimioterapia y la radioterapia. Estos avances, junto con programas de prevención que educan a la población sobre la enfermedad, han contribuido a un aumento en la esperanza de vida de los pacientes. Sin embargo, el cáncer sigue siendo una de las principales causas de muerte en el país.
Según estimaciones del Observatorio Global del Cáncer (Globocan), Ecuador registra alrededor de 30,000 nuevos casos de cáncer anualmente, cifra que podría aumentar a 50,000 en los próximos 25 años. En 2023, los fallecimientos por neoplasias alcanzaron los 12,158, posicionándose como la segunda causa de muerte en el país, solo detrás de las enfermedades isquémicas del corazón. Esto coloca al cáncer por encima de otras causas como los homicidios y enfermedades cerebrovasculares.
Fernanda Bertuccez Cordeiro, docente e investigadora de la Escuela Superior Politécnica del Litoral (Espol), resalta la importancia de los avances en investigación biomédica, que han permitido mejorar tanto las opciones de tratamiento como la calidad de vida de los pacientes. La tasa de mortalidad por cáncer varía según el tipo de tumor, su estadio, y si es operable o no, así como el acceso a tratamientos adecuados.
A pesar de los avances en la medicina, la tasa de mortalidad por cáncer en Ecuador ha aumentado. En 1997, había 48,1 muertes por cada 100,000 habitantes, cifra que se incrementó a 68,2 en 2023, de acuerdo con el Registro de Defunciones del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).
Guido Panchana, director médico del hospital de la Sociedad de Lucha Contra el Cáncer (Solca-Guayaquil), menciona que el aumento en la incidencia de cáncer está directamente relacionado con el incremento de la esperanza de vida en el país. “El cáncer es una enfermedad que, generalmente, ataca después de los 60 años. A medida que aumenta la esperanza de vida, también lo hace la población en riesgo de ser diagnosticada”, explica Panchana.
La esperanza de vida en Ecuador ha experimentado un aumento significativo: las mujeres que en 1950 tenían una expectativa de vida de 48 años, ahora alcanzan los 80 años, mientras que los hombres han pasado de 46 a 73 años. Este cambio demográfico implica que un número creciente de personas estará en la franja etaria más susceptible al cáncer.
Entre los tipos de cáncer más comunes, el cáncer de mama se presenta como el más prevalente en mujeres, mientras que en hombres, el cáncer de próstata ocupa el primer lugar. Sin embargo, el cáncer de tubo digestivo, incluyendo estómago y colon, ha comenzado a disputarse las posiciones más altas de incidencia en ambos sexos, según indica Panchana.
La Organización Mundial de la Salud también ha clasificado al edulcorante aspartamo como un posible cancerígeno, aunque apoya límites de ingesta diaria que permiten su consumo seguro. Esto refleja la complejidad del panorama del cáncer, donde factores alimenticios y de estilo de vida juegan un papel crucial en la prevención y el tratamiento.

