Shri, una mujer hindú de 47 años, ha encontrado su propósito en enseñar inglés a los niños en Ecuador. Su amor por la enseñanza y su creencia en el poder del aprendizaje con afecto han tenido un impacto positivo en la vida de sus estudiantes.
Hace 27 años, cuando Shri tenía 20 años, buscaba trabajo como docente en la India. Se acercó a una escuela y ofreció enseñar sin recibir salario durante un mes. “Les dije que si les gustaba mi manera de enseñar, me quedaría; de lo contrario, me iría. La directora quedó impresionada y me quedé en el puesto”, recuerda Shri. Con el tiempo, ganó experiencia enseñando a 60 niños en diversas materias, incluyendo Matemáticas e Inglés, apoyada por una asistente.
Hace 21 años, Shri se mudó a Ecuador con su familia. A pesar de estar en un nuevo país, su deseo de seguir enseñando no disminuyó. La conversación sobre el voluntariado entre su hija y una amiga llevó a Shri a unirse a la fundación AVE (Asociación de Voluntariado Educativo), que brinda clases a niños en escuelas públicas. Actualmente, Shri es una de las 23 voluntarias de la fundación y enseña inglés en una institución pública en la provincia del Guayas.
Aunque asiste solo dos días a la semana, Shri aprovecha al máximo el tiempo con sus alumnos. “Una hora me parece poco, pero me encanta ver cómo los niños se entusiasman. Les enseño inglés básico y me motiva mucho ver que disfrutan de la clase”, afirma. Su momento favorito es cuando los niños la saludan con un “Good morning, teacher!” y responden a preguntas como “How are you?” con entusiasmo.
Shri recuerda que su primer día fue desafiante. Con 30 niños en el aula, la situación fue un poco abrumadora. Sin embargo, pronto se adaptó a manejar una clase de cuarto grado con 21 estudiantes, que resultaron ser más disciplinados e interesados que los de quinto grado. Utiliza un enfoque didáctico basado en sonidos e imágenes y realiza evaluaciones al final de cada clase para reforzar el aprendizaje del inglés. Por ejemplo, dibuja objetos como sillas y mesas para que los niños los identifiquen en inglés.
Para motivar a los estudiantes, Shri lleva dulces y chocolates, premiando a quienes responden correctamente en inglés. Les anima a aprender más idiomas para expandir sus oportunidades en el futuro, diciéndoles que el dominio del inglés puede abrir puertas a nuevas oportunidades.
A pesar de su entusiasmo, Shri ha identificado algunos desafíos entre los niños, como la falta de atención y dificultades con la pronunciación. “He notado que algunos estudiantes tienen problemas para pronunciar correctamente las palabras en inglés. Les pido a los padres que dediquen tiempo a practicar con sus hijos en casa”, sugiere.
Además de su labor en AVE, Shri dedica tiempo a ayudar a una fundación que apoya a adultos mayores, entregando alimentos junto a un grupo de amigas. “Me hace feliz ayudar sin esperar nada a cambio. Estoy comprometida a seguir haciendo una diferencia en la vida de los demás”, concluye Shri.

